Selección de canciones de autor en español con interés para el aprendizaje del idioma por la calidad de sus textos o por la belleza de la música y/o texto
Oh oh oh oh oh.
Como ven se suele empezar con un tarareo
que no diga nada en especial... porque es un tarareo,
tres acordes standard, no hace falta solfeo
y se puede disimular con otro tarareo.
Oh oh oh oh oh.
La temática es lo de menos
solo tienes que echar a alguien de menos
y decir cuánto la echas de menos,
que sin ella mueres, no es pa(ra) menos.
No hace falta que rime,
no pierdas el tiempo pensando en metáforas
que puedan confundir a la audiencia
ya que aquí solo importa
que el estribillo que ahora suena te taladre la cabeza.
Y aquí va una frase vacía, una frase vacía.
Y aquí va una frase vacía y paras
y repites la frase vacía.
Oh oh oh oh oh.
Y ahora sigue insistiendo
en que sin ella eres un mierda,
que no puedes vivir
porque eres un cero a la izquierda,
que la quieres y vas a cambiar,
que no tienes personalidad,
pero aquí solo importa
que el estribillo suene hasta la saciedad.
Y aquí va una frase vacía,
que suene en las cuñas de radio,
y aquí va una frase vacía
que se coree en los estadios.
Y aquí va una frase vacía
decir "oh nena" siempre cabe.
Y aquí va una frase vacía
y si la dice un rapero, mejor: ya tú sabes.
Oye mamita yo quiero amarte
y acariciarte todas tus partes
y ahora tendré que rimar con arte,
pues por ejemplo... René Descartes.
No sé quien es pero yo he visto
en Internet que es un tío listo
que decía "pienso luego existo",
tengo cultura yo te conquisto.
Materialismo, existencialismo
empirismo, racionalismo,
no viene a cuento me da lo mismo,
mi inteligencia es un espejismo
Y aquí va una frase vacía, una frase vacía.
Y aquí va una frase vacía
y ¡subes la intensidad de la frase vacía!
Y aquí va una frase vacía
y una coreografía.
Y aquí va una frase vacía y paras...
y ralentizas la frase vacía.
Ella es una mujer que no conoce el mar.
Sus piernas tienen el color de las aceras.
Bastante exagerada y algo bipolar.
Es tan humilde y a la vez tan altanera.
La niña vieja que no acaba de crecer.
Que abre sus piernas por la noche a los extraños
La chica eterna del mantón y del clavel.
La adolescente que ha cumplido tantos años.
Ella es frenética, está corriendo siempre.
Puede que un día la hayas visto madrugar.
Pero de noche no hay un alma que la acueste.
Se emborracha fácilmente, siempre encuentra abierto un bar.
Ella es caótica, cercana y orgullosa
te hará pensar que baila solo para ti.
Puede ser que la conozcas, si te digo que su nombre es Madrid.
Ella es tan cariñosa y tan sentimental.
Te acogerá, ella abre sus brazos a cualquiera.
Y, aunque lo oculte, sigue siendo bipolar.
Tan madridista y a la vez tan colchonera.
En ocasiones necesito serle infiel.
Irme unos días, darme un tiempo de descanso.
Pero al estar con otras algo empieza a arder.
Y en poco tiempo voy de vuelta hasta sus brazos.
Ella es frenética, está corriendo siempre.
Puede que un día la hayas visto madrugar.
Pero de noche no hay un alma que la acueste.
Se emborracha fácilmente, siempre encuentra abierto un bar.
Ella es caótica, cercana y orgullosa
te hará pensar que baila solo para ti.
Puede ser que la conozcas, si te digo que su nombre es Madrid.
Puede ser que la conozcas, si te digo que su nombre es Madrid.
Puede ser que la conozcas...
Ella es caótica, cercana y orgullosa
te hará pensar que baila solo para ti.
Puede ser que la conozcas, tal vez te haya enloquecido,
si la viste caminando por el Rastro los domingos.
Ella es frenética, está corriendo siempre.
Puede que un día la hayas visto madrugar.
Pero de noche no hay un alma que la acueste.
Se emborracha fácilmente, siempre encuentra abierto un bar.
Ella es caótica, cercana y orgullosa
te hará pensar que baila solo para ti.
Puede ser que la conozcas, tal vez te haya enloquecido,
si la viste caminando por el Rastro los domingos.
Puede ser que la conozcas, si te digo que su nombre es Madrid.
... es Madrid.
Ya tuve que ir obligado a misa,
ya toqué en el piano "Para Elisa"
ya aprendí a falsear mi sonrisa,
ya caminé por la cornisa.
Ya cambié de lugar mi cama,
ya hice comedia,ya hice drama
fui concreto y me fui por las ramas,
ya me hice el bueno y tuve mala fama.
Ya fui ético y fui errático,
ya fui escéptico y fui fanático
ya fui abúlico y fui metódico,
ya fui púdico, fui caótico.
Ya leí Arthur Conan Doyle,
ya me pasé de nafta a gasoil
ya leí a Breton y a Molière,
ya dormí en colchón y en somier.
Ya me cambié el pelo de color,
ya estuve en contra y estuve a favor
lo que me daba placer ahora me da dolor,
ya estuve al otro lado del mostrador.
Y oigo una voz que dice sin razón:
"vos siempre cambiando, ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.
Ya me ahogué en un vaso de agua,
ya planté café en Nicaragua
ya me fui a probar suerte a USA,
ya jugué a la ruleta rusa.
Ya creí en los marcianos,
ya fui ovo-lacto vegetariano, sano
fui quieto y fui gitano,
ya estuve tranqui y estuve hasta las manos.
Hice un curso de mitología
pero de mí, los dioses se reían
orfebrería la salvé raspando,
y ritmología aquí la estoy aplicando.
Ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé,
ya firmé, ya viajé, ya pegué, ya sufrí,
ya eludí, ya huí, ya asumí, ya me fui,
ya volví, ya fingí, ya mentí.
Y entre tantas falsedades,
muchas de mis mentiras ya son verdades
hice fácil las adversidades,
y me compliqué en las nimiedades.
Y oigo una voz que dice con razón:
"vos siempre cambiando, ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.
Ya me hice un lifting,
me puse un piercing,
fui a ver al Dream Team
y no hubo feeling.
Me tatué al Che en una nalga,
arriba de mami para que no se salga
ya me reí y me importó un bledo,
de cosas y gente que ahora me dan miedo.
Ayuné por causas al pedo,
ya me empaché con pollo al spiedo,
ya fui al psicólogo, fui al teólogo,
fui al astrólogo, fui al enólogo
ya fui alcohólico y fui lambeta,
ya fui anónimo y ya hice dieta.
Ya lancé piedras y escupitajos,
al lugar donde ahora trabajo
y mi legajo cuenta a destajo,
que me porté bien y que armé relajo.
Y oigo una voz que dice sin razón:
"vos siempre cambiando, ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.
Y oigo una voz que dice con razón:
"vos siempre cambiando, ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.
Antes mi vida era un instante,
mi padre era un gigante,
la acera, un huracán.
Antes tan solo era “votante”
cuando seguía constante
tratando de saltar.
Antes tan solo madrugaba
los fines de semana
por ver a Lucky Luke.
Antes quería ser cantante
y un bote reflectante
guardaba un blanbiblup.
Antes con Franco en las monedas,
la 2 o la Primera
y un rombo pa(ra) educar.
Antes veía en las banderas
colores y una tela
con ganas de temblar.
Antes mi móvil no existía,
las viejas me ofendían
tratándome de tú.
Antes compraba golosinas,
los cromos de la liga
y chicles de Lulú.
Antes quedar por vez primera
con chicas de la escuela,
pa(ra) un cine en el Royal.
Antes jugaba en la Alameda,
la bici con tres ruedas
llevaba un Geyperman.
Y así crecí,
y así viví,
en mi niñez,
yo fui feliz.
Antes Las Palmas en Primera
ahora está en Tercera
y aburre cantidad.
Antes bastaba una moneda
la guagua en la Alameda
llevaba al Insular.
Antes veía Inspector Gadget,
el malo era un apache
y el bueno Superman.
Antes las cosas importantes
sonaban fascinantes
en voces de Epi y Blas.
Antes los curas me mentían
la tele entretenía
con bolas de cristal.
Antes mi madre me decía
“Mi niño” todo el día
pero eso sigue igual.
Si me levanto temprano,
fresco y curado,
claro y feliz,
y te digo: «voy al bosque
para aliviarme de ti»,
sabe que dentro tengo un tesoro
que me llega a la raíz.
Si luego vuelvo cargado
con muchas flores
(mucho color)
y te las pongo en la risa,
en la ternura, en la voz,
es que he mojado en flor mi camisa
para teñir su sudor.
Pero si un día me demoro, no te impacientes,
yo volveré más tarde.
Será que a la más profunda alegría
me habrá seguido la rabia ese día:
la rabia simple del hombre silvestre,
la rabia bomba —la rabia de muerte—,
la rabia imperio asesino de niños,
la rabia se me ha podrido el cariño,
la rabia madre por dios tengo frío,
la rabia es mío —eso es mío, sólo mío—,
la rabia bebo pero no me mojo,
la rabia miedo a perder el manojo,
la rabia hijo zapato de tierra,
la rabia dame o te hago la guerra,
la rabia todo tiene su momento,
la rabia el grito se lo lleva el viento,
la rabia el oro sobre la conciencia,
la rabia —coño— paciencia paciencia.
La rabia es mi vocación.
Si hay días que vuelvo cansado,
sucio de tiempo,
sin para amor,
es que regreso del mundo,
no del bosque, no del sol.
En esos días,
compañera,
ponte alma nueva
para mi más bella flor.
"Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
Esos son los imprescindibles." Bertolt Brecht
Sueño con serpientes, con serpientes de mar,
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
lo que puedan arrebatarle al amor.
Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.
No quepo en su boca, me trata de tragar
pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca; le doy de masticar
una paloma y la enveneno de mi bien.
Ésta al fin me engulle, y mientras por su esófago
paseo, voy pensando en qué vendrá.
Pero se destruye cuando llego a su estómago
y planteo con un verso una verdad.
Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
Ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Cierto que huí de los fastos y los oropeles, y que jamás puse en venta ninguna quimera. Siempre evité ser un súbdito de los laureles porque vivir era un vértigo y no una carrera.
Pero, quiero que me digas amor, que no todo fue naufragar por haber creído que amar era el verbo más bello... dímelo... me va la vida en ello.
Cierto que no prescindí de ningún laberinto que amenazara con un callejón sin salida. Ante otro más de lo mismo creí en lo distinto porque vivir era búsqueda y no una guarida.
Pero, quiero que me digas, amor, que no todo fue naufragar por haber creído que amar era el verbo más bello... dímelo... me va la vida en ello.
Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio, quise quemarla de prisa jugando con fuego. Y me abracé defendiendo mi propio criterio porque vivir era más que unas reglas en juego.
Pero, quiero que me digas, amor, que no todo fue naufragar por haber creído que amar era el verbo más bello... dímelo... me va la vida en ello.
Si me das a elegir
entre tú y la riqueza
con esa grandeza
que lleva consigo, ¡ay amor!
me quedo contigo.
Si me das a elegir
entre tú y la gloria
para que hable la historia de mí
por los siglos, ¡ay amor!
me quedo contigo.
Pues me he enamorado
y te quiero y te quiero
y sólo deseo
estar a tu lado.
Soñar con tus ojos
besarte los labios
sentir en tus brazos
que soy muy feliz.
Si me das a elegir
entre tú y ese cielo
donde libre es el vuelo
para ir a otros nidos, ¡ay amor!
me quedo contigo.
Si me das a elegir
entre tú y mis ideas
que yo sin ellas
soy un hombre perdido, ¡ay amor!
me quedo contigo.
Ven, amor, que beberemos
de la médula del día
a sorbos largos y lentos
para tomar alimento
de lo que hoy nos dé la vida.
Ven con toda la esperanza
que nos empuja al encuentro
y, a tu paso decidido,
ven a sembrar el camino
con todos los besos nuevos.
Ven contra la soledad,
ven contra el mal pensamiento,
ven a favor de los vientos
que nos traerán la verdad.
Ven, amor, contra la espera.
Ven, compañera, al amor
al amor, al amor...
Ven, pon tu mano en el vientre
parturiento de la tierra,
que algo nuevo está naciendo
y es el hombre de este tiempo
que apenas se despereza.
Ven a reclamar mi mano,
molde justo de tu pecho,
y a esperar todas las lunas
compartiendo la ternura
con el deseo y el verso.
De Sevilla un patio salpicado de flores y una fuente en medio con un surtidor rosas y claveles de todos los colores que no lo soñara mejor ni un pintor tras de la cancela de hierro forjado hay una mocita de tez bronceada y juntito a ella,moreno y plantado un mozo encendido que hablandole está la luna rosa de plata bañó el patio con su luz muy cerquita de su novia dijo el mocito andaluz
Rocío, ¡ay mi Rocío! manojito de claveles capullito florecido , de pensar en tus quereres voy a perder el sentido porque te quiero mi vida, como nadie te ha querido Rocío, ¡ay mi Rocío!
Ahora es otro el patio salpicado de rosas, patio de la monjas de la caridad donde hasta la fuente llora silenciosa la canción amarga de su soledad regando las flores hay una monjita que como ellas tiene carita de flor y que se parece a aquella mocita que tras la cancela le hablaban de amor la luna rosa de plata, el patio bañado de luz más ya no suena la copla de aquel mocito andaluz