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sábado, junio 07, 2014

Lo echamos a suertes




Porque ya no me baila un gusano en la tripa
cuando suena el teléfono y escucho su voz.
Porque no me arreglé para la ultima cita
y no usé su perfume ni me puse tacón.

Será que la rutina ha sido más fuerte
se han ido la ilusión y las ganas de verte.
Pero me cuesta tanto decirlo a a la a cara,
aguanto un poco más o lo echamos a suertes.
Lo echamos a suertes...

Porque ya no es mi tipo, porque no es lo de siempre
cuando quedamos juntos y nos vamos a un bar.
Porque ahora necesito, estar con mucha gente
y cuando estamos solos no le quiero besar.

Será que nuestra vida ya no es diferente:
hacemos todo igual que el resto de la gente.
Pero me cuesta tanto decirlo a a la a cara,
aguanto un poco más o lo echamos a suertes.
Lo echamos a suertes...

Ella Baila Sola

Contigo






Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá.
Yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecinas con pucheros.
Yo no quiero sembrar ni compartir.
Yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas.
Yo no quiero que elijas mi champú.
Yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde.
Yo no quiero columpio en el jardín.
Lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes.
Yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero.
Yo no quiero besar tu cicatriz.
Yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.

No me esperes a las doce en el juzgado
no me digas "volvamos a empezar".
Yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste.
Yo no quiero contigo ni sin ti.
Lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Joaquín Sabina