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domingo, agosto 31, 2014
Tres puñales
Tres puñales.
He comprado tres puñales,
para que me des la muerte.
Tres puñales, tres puñales,
para que me des la muerte.
El primero, indiferencia,
sonrisa que va y que viene,
y que se adentra en la sangre,
como una rosa de nieve.
Tres puñales.
He comprado tres puñales,
para que me des la muerte.
Tres puñales, tres puñales,
para que me des la muerte.
El segundo, de traición,
mi espalda ya lo presiente,
dejando sin primavera,
un árbol de venas verdes.
Tres puñales.
He comprado tres puñales,
para que me des la muerte.
Tres puñales, tres puñales,
para que me des la muerte.
El tercero, acero frío,
por si valentía tienes,
y me dejas cara a cara,
amar de cuerpo presente.
Tres puñales.
He comprado tres puñales,
para que me des la muerte.
Tres puñales, tres puñales,
para que me des la muerte.
María Rodés
Miguel Poveda
sábado, agosto 23, 2014
Las cosas del querer
Si tu gente no me quiere,
ni a ti te traga la mía.
Porque tú te has vuelto loco
y yo estoy loca perdí(d)a.
Si tú no tienes dinero
y yo no tengo dos reales.
Qué vamos hacer mi entraña
con tan grandes capitales.
Valgamé la Soleá, si somos uno del otro,
¿quién nos puede separar?
Son las cosas de la vida
son las cosas del querer.
No tienen fin ni principio,
ni tien(en) cómo ni por qué.
Tú eres alto y yo bajita.
Tú eres rubio y yo tostá(da).
Tu de Sevilla la llana
y yo de Puerto Real.
Que no tiene ná(da) que ver
el color ni la estatura con las cosas del querer.
Si tú me quieres de noche
y yo te quiero de día.
Si yo bebo de tu boca
y tú bebes de la mía.
Si el aire que tú respiras
es el que estoy respirando.
¿Pá(ra) qué nos piden razones
del qué, del cómo y del cuándo?
Lo nuestro tiene que ser
aunque entre el uno y el otro
levanten una pared.
Son las cosas de la vida
son las cosas del querer.
No tienen fin ni principio
ni tien(en) cómo ni por qué.
Tú eres alto y yo bajita.
Tú eres rubio y yo tostá(da).
Tú de Sevilla la llana
y yo de Puerto Real.
Que no tiene ná(da) que ver
el color y la estatura con las cosas del querer.
Ángela Molina y Manuel Bandera
Te he de querer mientras viva
Cuando nos vieron del brazo,
cruzar platicando la Calle Real,
entre la gente del pueblo
fue la letanía
de nunca acabar:
- Que si puede ser su pa(d)re...
- Que es mucho lo que ha corrí(d)o...
- Que un hombre así, de sus años,
no es bueno para marí(d)o...
Fueron tantas cosas
las que yo sentí,
que al pie de la reja,
de cara a tus ojos,
me oyeron decir:
Por mi salud, yo te juro
que eres pa(ra) mí lo primero,
y me duele hasta la sangre
de lo mucho que te quiero.
No se me importan tus canas
ni el decir de los demás,
lo que me importa es que sepas
que te quiero de verdad.
Soy de tus besos cautiva.
Y así escribí en mi bandera:
Te he de querer mientras viva,
compañero, mientras viva,
y hasta después que me muera...
Tú a lo mejor te imaginas
que yo, por mis años,
me voy a cansar...
En el cariño, serrano,
yo me considero
de tu misma edad.
Y no miro a los chavales,
contigo voy orgullosa,
pues me llevas a tu vera
como quien lleva a una rosa...
No le tengas miedo
a mi juventud,
que pa(ra) mi persona
no existe en el mundo
nadie más que tú.
Por mi salud, yo te juro
que eres pa(ra) mí lo primero,
y me duele hasta la sangre
de lo mucho que te quiero.
No se me importan tus canas
ni el decir de los demás,
lo que me importa es que sepas
que te quiero de verdad.
Soy de tus besos cautiva.
Y así escribí en mi bandera:
Te he de querer mientras viva,
compañero, mientras viva,
y hasta después que me muera...
Paco de Lucía / Estrella Morente
Carlos Cano
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