lunes, junio 30, 2014

Noches de boda




Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas.

Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana.

Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.

Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.

Que no se ocupe de ti el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.

Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.

Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.

Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.


Chavela Vargas



Explotación didáctica (Agustín Yagüe)
Explotación didáctica (Óscar Rodríguez)

domingo, junio 29, 2014

Pongamos que hablo de Joaquín




Degenerado y mujeriego
con cierto aspecto de faquir,
anda arrastrando su esqueleto
por las entrañas de Madrid.

Aunque andaluz de fin de siglo
universal, quiero decir,
no sé qué tiene de rabino
cuando lo miro de perfil.

Amigo de causas perdidas
desde aquel mayo de París,
no tiene más filosofía
que el "vive a tope hasta morir".

Medio profeta, medio quinqui,
el lumpen es su pedigrí.
Un tinto y una buena titi
le bastan para resistir.

Tirando a zurdo en sus ideas
por donde escora Bakunín,
dice que abajo las banderas
y arriba la lluvia de abril.

El perdedor es su universo
aunque desea ser feliz.
Y aún hay quien dice que está cuerdo.
Pongamos que hablo de Joaquín.


Luis Eduardo Aute

sábado, junio 28, 2014

No hay mañanas




A veces los días
amanecen cruzados
y aunque empiecen más que mal
hay que sobreponerse en silencio.

O soltar imprecaciones
hasta quedarse vacíos
esperando que la den
y corra el viento.

A veces los días
visten de negro
y aunque se nos pegue el luto,
seguir riendo.

Antes me acuesto otra vez
y lo comienzo de nuevo,
pero no permito a un día cualquiera
tomarme el pelo.

¿Dónde te dejaste el alma?
¿A quién vendiste el corazón?
No hay mañanas, no hay mañanas.
Hoy es hoy.

¿Cuándo se apagó la llama?
¿Cuándo el fuego y el calor?
No hay mañanas, no hay mañanas.

Mirada al infinito abierta
pero esquinada y esquiva.
Cuanto más cerca te pones
más te busca la salida y no hay.

Pájaros de mal agüero,
tan sólo buenos y malos,
y éste más que un ave profeta parece
un pajillero de barrio.

Trapichero menudente
aprendiz de trapecista de ciudad,
correcalles, buscavidas
al albur de los caprichos del destino caminan

por el filo de un cuchillo
tan perdido como todos, campeón.
Pero no por eso vamos jodiendo
esa es la puta cuestión... ¿entiendes, mi rey?

¿Dónde te dejaste el alma?
¿A quién vendiste el corazón?
No hay mañanas, no hay mañanas.
Hoy es hoy.

¿Cuándo se apagó la llama?
¿Cuándo el fuego y el calor?
No hay mañanas, no hay mañanas.

Antes me acuesto otra vez
y lo comienzo de nuevo
pero no permito a un bobo cualquiera
tomarme el pelo.

¿Dónde te dejaste el alma?
¿A quién vendiste el corazón?
No hay mañanas, no hay mañanas.
Hoy es hoy.

¿Cuándo se apagó la llama?
¿Cuándo el fuego y el calor?
No hay mañanas, no hay mañanas.


Revólver

jueves, junio 26, 2014

María la portuguesa




En las noches de luna y clavel
de Ayamonte hasta Villareal
sin rumbo por el rio, entre suspiros
una canción viene y va.
Que la canta María
al querer de un andaluz.
María es la alegría, y es la agonía
que tiene el sur.

Que conoció a ese hombre
en una noche de vino verde y calor
y entre palmas y fandangos
la fue enredando, le trastornó el corazón.
Y en las playas de Isla
se perdieron los dos
donde rompen las olas, besó su boca
y se entregó.

Ay, María la portugesa
desde Ayamonte hasta Faro
se oye este fado por las tabernas
donde bebe vino amargo
porque canta con tristeza
porque esos ojos cerrados
por un amor desgraciado,
por eso canta, por eso pena.

¡Fado! fado porque me faltan sus ojos
¡Fado! porque me falta su boca
¡Fado! porque se fue por el río
¡Fado! porque se fue con la sombra.

Dicen que fue el te quiero
de un marinero, razón de su padecer
que en una noche en los barcos
de contrabando, p'al langostino se fue.
Y en las sombras del río,
un disparo sonó.
Y de aquel sufrimiento, nació el lamento
de esta canción.


Carlos Cano


Argentina

martes, junio 24, 2014

Palabras de amor




Él me quiso tanto...
Yo aún sigo enamorada.
Juntos atravesamos una puerta cerrada.

Él, cómo os diría...
era toda mi ocupación,
cuando en la lumbre ardían
sólo palabras de amor...

Palabras de amor sencillas y tiernas
que echamos al vuelo por primera vez,
apenas tuvimos tiempo de aprenderlas,
recién despertábamos de la niñez.

Nos bastaban esas tres frases hechas
que entonaba un trasnochado galán,
de historias de amor, sueños de poetas,
a los quince años no se saben más...

Ella, dónde andará,
tal vez aún me recuerda.
Un día se marchó y jamás volví a verla.

Pero, cuando oscurece, lejos,
se escucha una canción,
vieja música que acuna,
viejas palabras de amor...

Palabras de amor sencillas y tiernas
que echamos al vuelo por primera vez,
apenas tuvimos tiempo de aprenderlas,
recién despertábamos de la niñez.

Nos bastaban esas tres frases hechas
que entonaba un trasnochado galán,
de historias de amor, sueños de poetas,
a los quince años no se saben más...
A los quince años no se saben más...


Amaya Uranga y Joan Manuel Serrat


Soledad Bravo

¿Dónde estás corazón?




Yo le quería con toda el alma
como se quiere sólo una vez
pero el destino cambió mi suerte
quiso dejarme sin su querer.

Una mañana de frío invierno
sin darme cuenta se echó a volar
y desde entonces aún le espero
no me resigno a la soledad.

¿Dónde estás, corazón?
no oígo tu palpitar
es tan grande el dolor
que no puedo llorar.

Yo quisiera llorar
y no tengo más llanto
le quería yo tanto y se fue
para nunca volver.

Yo le quería con toda el alma
como se quiere sólo una vez
pero el destino cambió mi suerte
quiso dejarme sin su querer.

Tan sólo el tiempo borrar podría
aquellos años de tanto amor
y una mañana de frío invierno
la luz del alba se oscureció.

¿Dónde estás, corazón?
no oígo tu palpitar
es tan grande el dolor
que no puedo llorar.

Yo quisiera llorar
y no tengo más llanto
le quería yo tanto y se fue
para nunca volver.


Mocedades

domingo, junio 22, 2014

Días y flores




Si me levanto temprano,
fresco y curado,
claro y feliz,
y te digo: «voy al bosque
para aliviarme de ti»,
sabe que dentro tengo un tesoro
que me llega a la raíz.

Si luego vuelvo cargado
con muchas flores
(mucho color)
y te las pongo en la risa,
en la ternura, en la voz,
es que he mojado en flor mi camisa
para teñir su sudor.

Pero si un día me demoro, no te impacientes,
yo volveré más tarde.
Será que a la más profunda alegría
me habrá seguido la rabia ese día:
la rabia simple del hombre silvestre,
la rabia bomba —la rabia de muerte—,
la rabia imperio asesino de niños,
la rabia se me ha podrido el cariño,
la rabia madre por dios tengo frío,
la rabia es mío —eso es mío, sólo mío—,
la rabia bebo pero no me mojo,
la rabia miedo a perder el manojo,
la rabia hijo zapato de tierra,
la rabia dame o te hago la guerra,
la rabia todo tiene su momento,
la rabia el grito se lo lleva el viento,
la rabia el oro sobre la conciencia,
la rabia —coño— paciencia paciencia.

La rabia es mi vocación.

Si hay días que vuelvo cansado,
sucio de tiempo,
sin para amor,
es que regreso del mundo,
no del bosque, no del sol.
En esos días,
compañera,
ponte alma nueva
para mi más bella flor.


Silvio Rodríguez

Ruido




Ella le pidió que la llevara al fin de mundo,
él puso a su nombre todas las olas del mar.
Se miraron un segundo
como dos desconocidos.

Todas las ciudades eran pocas a sus ojos,
ella quiso barcos y él no supo qué pescar.
Y al final números rojos
en la cuenta del olvido,
y hubo tanto ruido
que al final llegó el final.

Mucho, mucho ruido,
ruido de ventanas,
nidos de manzanas
que se acaban por pudrir.
Mucho, mucho ruido,
tanto, tanto ruido,
tanto ruido y al final
por fin el fin.
Tanto ruido y al final…

Hubo un accidente, se perdieron las postales,
quiso Carnavales y encontró fatalidad.
Porque todos los finales
son el mismo repetido
y con tanto ruido
no escucharon el final.

Descubrieron que los besos no sabían a nada,
hubo una epidemia de tristeza en la ciudad.
Se borraron las pisadas,
se apagaron los latidos,
y con tanto ruido
no se oyó el ruido del mar.

Mucho, mucho ruido,
ruido de tijeras,
ruido de escaleras
que se acaban por bajar.
Mucho, mucho ruido,
tanto, tanto ruido.
Tanto ruido y al final…
Tanto ruido y al final…
Tanto ruido y al final
la soledad.

Ruido de tenazas,
ruido de estaciones,
ruido de amenazas,
ruido de escorpiones.
Tanto, tanto ruido.

Ruido de abogados,
ruido compartido,
ruido envenenado,
demasiado ruido.

Ruido platos rotos,
ruido años perdidos,
ruido viejas fotos,
ruido empedernido.

Ruido de cristales,
ruido de gemidos,
ruidos animales,
contagioso ruido.

Ruido mentiroso,
ruido entrometido,
ruido escandaloso,
silencioso ruido.

Ruido acomplejado,
ruido introvertido,
ruido del pasado,
descastado ruido.

Ruido de conjuros,
ruido malnacido,
ruido tan oscuro
puro y duro ruido.

Ruido qué me has hecho,
ruido yo no he sido,
ruido insatisfecho,
ruido a qué has venido.

Ruido como sables,
ruido enloquecido,
ruido intolerable,
ruido incomprendido.

Ruido de frenazos,
ruido sin sentido,
ruido de arañazos,
ruido, ruido, ruido.


Joaquín Sabina



Explotación didáctica (Óscar Rodríguez).
Comentario de texto.

Jueves




Si fuera más guapa y un poco más lista
si fuera especial, si fuera de revista
tendría el valor de cruzar el vagón
y preguntarte quién eres.

Te sientas en frente y ni te imaginas
que llevo por ti mi falda más bonita.
Y al verte lanzar un bostezo al cristal
se inundan mis pupilas.

De pronto me miras, te miro y suspiras
yo cierro los ojos, tú apartas la vista,
apenas respiro me hago pequeñita
y me pongo a temblar.

Y así pasan los días, de lunes a viernes,
como las golondrinas del poema de Bécquer
de estación a estación, enfrente tú y yo
va y viene el silencio.

De pronto me miras, te miro y suspiras
yo cierro los ojos, tú apartas la vista
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.

Y entonces ocurre, despiertan mis labios
pronuncian tu nombre tartamudeando.
Supongo que piensas que chica más tonta
y me quiero morir.

Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
yo no te conozco y ya te echaba de menos.
Cada mañana rechazo el directo
y elijo este tren.

Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
un día especial este once de marzo.
Me tomas la mano, llegamos a un túnel
que apaga la luz.

Te encuentro la cara, gracias a mis manos.
Me vuelvo valiente y te beso en los labios.
Dices que me quieres y yo te regalo
el último soplo de mi corazón.


La Oreja de Van Gogh

Cruz de navajas


A las cinco se cierra la barra del 33,
pero Mario no sale hasta las seis
y si encima le toca hacer caja despídete.
Casi siempre se le hace de día.

Mientras María, ya se ha puesto en pie
ha hecho la casa,
ha hecho hasta el café
y le espera medio desnuda.

Mario llega cansado y saluda
sin mucho afán,
quiere cama pero otra variedad.
Y María se moja las ganas en el café,
magdalenas del sexo convexo,
luego al trabajo en un gran almacén.
Cuando regresa no hay más que un somier,
taciturno que usar por turnos.

Cruz de navajas por una mujer
brillos mortales despuntan al alba
sangres que tiñen de malva
el amanecer.

Pero hoy como ha habido redada en el 33,
Mario vuelve a las cinco menos diez.
Por su calle vacía a lo lejos sólo se ve
a unos novios comiéndose a besos
y el pobre Mario se quiere morir,
cuando se acerca para descubrir
que es María con compañía.

Cruz de navajas por una mujer
brillos mortales despuntan al alba
sangres que tiñen de malva
el amanecer.

Sobre Mario de bruces tres cruces,
una en la frente la que más dolió,
otra en el pecho la que le mató
y otra miente en El Noticiero:
"Dos drogadictos en plena ansiedad
roban y matan a Mario Postigo
mientras su esposa es testigo
desde el portal",
en vez de:

Cruz de navajas por una mujer
brillos mortales despuntan al alba
sangres que tiñen de malva
el amanecer.


Mecano



Explotación didáctica (Àngels Ferrer)

sábado, junio 21, 2014

Libre



Vídeo original con la historia de Peter Fechter: https://www.youtube.com/watch?v=_JzMFQ0Hp9I 

Tiene casi 20 años y ya está
cansado de soñar,
pero tras la frontera está su hogar,
su mundo y su ciudad.

Piensa que la alambrada sólo es
un trozo de metal,
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.

Libre,
como el sol cuando amanece,
yo soy libre, como el mar.
Libre,
como el ave que escapó de su prisión
y puede, al fin, volar.
Libre,
como el viento que recoge
mi lamento y mi pesar,
camino sin cesar detrás de la verdad
y sabré lo que es al fin, la libertad.

Con su amor por bandera se marchó
cantando una canción,
marchaba tan feliz que no escuchó
la voz que le llamó,
y tendido en el suelo se quedó
sonriendo y sin hablar,
sobre su pecho flores carmesí,
brotaban sin cesar.


Nino Bravo

La Flaca




En la vida conocí mujer
igual a la Flaca,
coral negro de La Habana
tremendísima mulata.

Cien libras de piel y hueso
40 kilos de salsa
y en la cara dos soles
que sin palabras hablan.

La Flaca duerme de día
dice que así el hambre engaña
cuando cae la noche
baja a bailar a la Tasca.

Y bailar y bailar
y tomar y tomar
una cerveza tras otra
pero ella nunca engorda.

Por un beso de la Flaca
daría lo que fuera
por un beso de ella
aunque sólo uno fuera.

Mojé mis sábanas blancas
como dice la canción
recordando las caricias
que me brindó el primer día.

Y enloquezco de ganas de
dormir a su ladito
¡Porque Dios que esta Flaca a
mí me tiene loquito!
A mí me tiene loquito.


Jarabe de Palo

Pacto entre caballeros


No pasaba de los veinte
el mayor de los tres chicos
que vinieron a atracarme el mes pasado.

- Subvenciónanos un pico
y no te hagas el valiente
que me pongo muy nervioso si me enfado.

Me pillaron diez quinientas
y un peluco marca Omega
con un pincho de cocina en la garganta,
pero el bizco se dio cuenta
y me dijo - oye, colega,
te pareces al Sabina ése que canta.

Era un noche cualquiera,
puede ser que fuera trece,
¿qué más da? pudiera ser que fuera martes.
Sólo sé que algunas veces
cuando menos te lo esperas
el diablo va y se pone de tu parte.

- Este encuentro hay que mojarlo
con jarabe de litrona,
compañeros antes de que cante el gallo.
- Tranquilo, tronco, perdona,
y un trago pa(ra) celebrarlo.
Los tres iban hasta el culo de caballo.

A una barra americana
me llevaron por la cara,
no dejaron que pagara ni una ronda,
controlaban tres fulanas
pero a mí me reservaban
los encantos de "Maruja la cachonda".

Nos pusimos como motos,
con la birra y los canutos
se cortaron de meterse algo más fuerte;
nos hicimos unas fotos
de cabina en tres minutos...
parecemos la cuadrilla de la muerte.

Protegidos por la luna
cogieron prestado un coche,
me dejaron en mi queli y se borraron
por las venas de la noche
- Enróllate y haznos una
copla guapa de la tuyas.
Me gritaron.

Me devolvieron intacto,
con un guiño mi dinero,
la cadena, la cartera y el reloj;
yo, que siempre cumplo un pacto
cuando es entre caballeros,
les tenía que escribir esta canción.

Hoy venía en el diario
el careto del más alto,
no lo había vuelto a ver desde aquel día;
escapaba del asalto
al chalé de un millonario
y en la puerta le esperó la policía.

Mucha, mucha policía...


Joaquín Sabina



Explotación didáctica (Federico Escudero)

miércoles, junio 18, 2014

Sueño con serpientes




"Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
Esos son los imprescindibles."
                                   Bertolt Brecht

Sueño con serpientes, con serpientes de mar,
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
lo que puedan arrebatarle al amor.

Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.

No quepo en su boca, me trata de tragar
pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca; le doy de masticar
una paloma y la enveneno de mi bien.

Ésta al fin me engulle, y mientras por su esófago
paseo, voy pensando en qué vendrá.
Pero se destruye cuando llego a su estómago
y planteo con un verso una verdad.


Silvio Rodríguez

Ojalá


Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.

Ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.


Silvio Rodríguez



Explotación didáctica (Esther Sánchez)

Me va la vida en ello


Cierto que huí de los fastos y los oropeles,
y que jamás puse en venta ninguna quimera.
Siempre evité ser un súbdito de los laureles
porque vivir era un vértigo y no una carrera.

Pero, quiero que me digas amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello...
dímelo... me va la vida en ello.

Cierto que no prescindí de ningún laberinto
que amenazara con un callejón sin salida.
Ante otro más de lo mismo creí en lo distinto
porque vivir era búsqueda y no una guarida.

Pero, quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello...
dímelo... me va la vida en ello.

Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio,
quise quemarla de prisa jugando con fuego.
Y me abracé defendiendo mi propio criterio
porque vivir era más que unas reglas en juego.

Pero, quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello...
dímelo... me va la vida en ello.


Silvio Rodríguez

jueves, junio 12, 2014

Cadillac solitario




Siempre quise ir a L. A.
dejar un día esta ciudad.
Cruzar el mar en tu compañía.

Pero ya hace tiempo que me has dejado,
y probablemente me habrás olvidado.
No sé que aventuras correré sin ti.

Y ahora estoy aquí sentado
en un viejo Cadillac de segunda mano
junto al Mervellé, a mis pies mi ciudad
y hace un momento que me ha dejado,
aquí en la ladera del Tibidabo,
la última rubia que vino a probar
el asiento de atrás.

Quizás el "martini" me ha hecho recordar
nena, ¿por qué no volviste a llamar?
Creí que podía olvidarte sin más
y aún a ratos, ya ves.

Y al irse la rubia me he sentido extraño,
me he quedado solo, fumando un cigarro,
quizás he pensado, nostalgia de ti
y desde esta curva donde estoy parado
me he sorprendido mirando a tu barrio,
y me han atrapado luces de ciudad.

El amanecer me sorprenderá
dormido, borracho en el Cadillac,
junto a las palmeras luce solitario
y dice la gente que ahora eres formal
y yo aquí borracho en el Cadillac,
bajo las palmeras luce solitario.

Y no estás tú, nena.


Loquillo y Los Trogloditas

martes, junio 10, 2014

Ánimo, valiente




Tú que sabes escalar las montañas,
que recorres los caminos con paciencia,
que conoces toda España
y vives bajo la influencia.

Tú que sabes lo que fueron los ochenta,
te mereces todo lo que te pase.
Eres de la resistencia.
El cuchillo entre los dientes.

Ánimo, ánimo, valiente.

Tú que has hecho tanto por la independencia
y hablas un idioma casi extinguido.
Que pareces aturdido
cuando estás con mucha gente.

Ánimo, ánimo, valiente.
Ánimo.
Ánimo.

La voz de tu generación.
La salvación y la esperanza.
Más que Quijote, Sancho Panza.
Más que un dios, un peso en la balanza.

Ánimo, ánimo, valiente...


León Benavente

Tenía que decírtelo


Un strip-tease encima de un piano de cola,
un milagro que ocurre en el cine.

El casino en llamas,
las excavadoras de los años felices…

Un vestido de novia pagado con dinero negro,
la cazadora del trueno de las noches de euforia.

Esta mañana los pájaros huyeron del nido usando pasaportes falsos
y el cartero ha dejado un aviso del servicio de inmigración…

La escopeta cargada al lado de la mecedora,
la cafetera oxidada de los lunes al sol.

Ya están aquí para cubrir el expediente
los presidentes de la desesperación.
Ya están aquí con el cuchillo entre los dientes…
Tenía que decírtelo.

Un eclipse total desde segunda fila te asusta, pero no te importa.
Alguien juega a salvarte la vida con la estrategia de un predicador.

Te conoce bien; te gana en las distancias cortas
con el estado de gracia de los últimos shows.

Ya están aquí para cubrir el expediente
los presidentes de la desesperación.
Ya están aquí con el cuchillo entre los dientes…
Tenía que decírtelo.

¿Quién quiere abandonar el edificio ya?
Lo raro es no sentirse fuera de lugar.

Tenía que decírtelo,
tenía que decírtelo,
tenía que decírtelo,
tenía que decírtelo,
tenía que decírtelo…


Quique González

La ciudad que nunca existió


Se agotó el filón de oro,
se bebieron el ron y se largaron todos.
Me he quedado solo
en la ciudad que nunca existió.

Cerró el taller y el salón de baile,
el sereno murió y prohibieron el cante.
Ya nadie hace planes
en la ciudad que nunca existió.

Nada que hacer, todo acabó,
donde había asfalto crecen hierbas salvajes.
Nada que hacer, todo acabó,
se oxidaron las leyes y los puentes colgantes,
están desiertas las calles de la ciudad que nunca existió.

La confusión flotaba en el aire,
yo te hablo de amor y tú de artes marciales.
No hay quien se aclare
en la ciudad que nunca existió.

Nada que hacer, todo acabó,
donde había asfalto crecen hierbas salvajes.
Nada que hacer, todo acabó,
se oxidaron las leyes y los puentes colgantes,
están desiertas las calles de la ciudad que nunca existió.

Ya se cumplió el peor presagio,
se gripó el motor y estoy aquí atascado.
Te estaré esperando
en la ciudad que nunca existió,
te estaré esperando
en la ciudad que nunca existió,
te estaré esperando
en la ciudad que nunca existió,
que nunca existió...
que nunca existió...
que nunca existió...


José Ignacio Lapido

lunes, junio 09, 2014

La recriminación


Me voy con la recriminación
de la gente que has querido
menos intensamente que yo.
Su falta de tacto y su intención
por ponerme en entredicho
por hacer más ruido entre tú y yo,
van inversamente en proporción
a las veces que han mostrado
sentido común y compasión.

Se abre un signo de interrogación,
cuando paso por tu lado
y te abrazo sin darte otra opción.
Que sólo vine a decirte adiós.
Tus abismos y tu gente
me dan frío cuando hace calor.

Te vas con la recriminación
de la gente que me ha dicho
que no tienes consideración.
Cada cual que aporte su versión.
No renuncio por capricho.
Lo hago por cariño y sin rencor.

Me das pena en esta posición
tú crees que te dejo sola.
Lo que estoy haciendo es aún peor.
Tengo para ti una indicación:
guárdate de quien se afirme
guardián de tu propio corazón.

Me voy con la recriminación…


Maronda

Hijo de la luna


Tonto el que no entienda.
Cuenta una leyenda
que una hembra gitana
conjuró a la luna hasta el amanecer.
Llorando pedía
al llegar el día
desposar un calé.

Tendrás a tu hombre, piel morena,
desde el cielo habló la luna llena,
pero a cambio quiero
el hijo primero
que le engendres a él,
que quien su hijo inmola
para no estar sola
poco le iba a querer.


Luna quieres ser madre
y no encuentras querer
que te haga mujer,
dime luna de plata
qué pretendes hacer
con un niño de piel.
Hijo de la luna...


De padre canela nació un niño
blanco como el lomo de un armiño,
con los ojos grises
en vez de aceituna,
niño albino de luna.
Maldita su estampa
este hijo es de un payo
y yo no me lo callo.

Gitano al creerse deshonrado
se fue a su mujer cuchillo en mano
- ¿de quién es el hijo?
me has engaña(d)o fijo.
Y de muerte la hirió,
luego se hizo al monte
con el niño en brazos
y allí le abandonó.

Y las noches que haya luna llena
será porque el niño esté de buenas.
Y si el niño llora
menguará la luna
para hacerle una cuna.
Y si el niño llora
menguará la luna
para hacerle una cuna.


Mecano


Explotación didáctica (Federico Escudero)

domingo, junio 08, 2014

La raja de tu falda




Era una tarde tonta y caliente
de esas que te quema el sol la frente
era el verano del 97
y yo me moría por verte.
Mi única idea era camelarte
era llevarte a cualquier parte,
yo ese día tocaba en el bar sin nombre
y allí esperaba encontrarte.

Me puse un pantaloncito estrecho
la camiseta de los conciertos
vamos josele tira "p'al" coche
porque esta noche nos la comemos.

Y al pasar por tu calle allí estabas tú
esperando en la parada del autobús,
comiéndote con gracia aquel chupachup
¡que vicio que vicio!

No sé qué me dio por la espalda
cuando vi la raja de tu falda
que un seat panda se me cruzó
y se comió el parachoques de mi Ford Escort.

Por la raja de tu falda
yo tuve un piñazo
con un seat panda.

10:40 post meridiam
llegamos tarde para no variar
y el tío del garito está mosquea(d)o.

Porque aún no hay nada monta(d)o
y la gente entra que te entra,
y yo enchufa que te enchufa,
mi hermano prueba que te prueba
¿esto se escucha o no se escucha?

Entre el calor de la gente, alma del ambiente,
los focos deslumbrantes son muy potentes.

El público delante muy expectante
¡caliente, caliente!
De repente se abrió la puerta
mientras yo cogía la guitarra
y me temblaron las piernas
al ver de nuevo la raja de tu falda.

Por la raja de tu falda
yo rompí tres cuerdas
de esta guitarra.

Y ahora ya pasado el tiempo,
parece que fuera ayer
desde que desapareciste
del concierto,
yo no te he vuelto a ver,
ya no recuerdo tus ojos,
ni siquiera tu mirada,
tan sólo puedo acordarme de la raja de tu falda.

Por la raja de tu falda
yo me he obsesiona(d)o y voy de barra en barra.

Por la raja de tu falda
yo tuve un piñazo con un seat panda.

Por la raja de tu falda
yo tuve un siniestro con un seat panda.


Estopa



Explotación didáctica (Agapito Floriano)

Volando voy


Volando voy, volando vengo
volando voy, volando vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo.

Enamora(d)o de la vida, que a veces duele
enamora(d)o de la vida, que a veces duele
si tengo frio, busco candela
si tengo frio, busco candela

Y vola volando voy, volando vengo vengo
vola volando voy, volando vengo vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo.

Señoras y señores sepan ustedes
señoras y señores sepan ustedes
que la flor de la noche
pa(ra) quien la merece
que la flor de la noche
pa(ra) quien la merece.

Y vola volando voy, volando vengo vengo
vola volando voy, volando vengo vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo.

Enamora(d)o de la vida, que a veces duele
enamora(d)o de la vida, que a veces duele
yo no sé quien soy, ni los que me quieren
yo no sé quien soy, ni los que me quieren.

Y vola volando voy, volando vengo vengo
vola volando voy, volando vengo vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo.

Porque a mi me va mucho la marcha tropical
porque a mi me va mucho la marcha tropical
y los cariños de la portera
y los cariños de la portera.
 


Camarón de la Isla

La carretera


Llueve y está mojada la carretera
¡qué largo es el camino! ¡qué larga espera!
Kilómetros pasados pensando en ella
¡qué noche! ¡qué silencio! si ella supiera
que estoy corriendo,
pensando en ella.

Las luces de los coches que van pasando
el ruido de camiones acelerando.
No hay gente por la calle y está lloviendo,
los pueblos del camino ya están durmiendo
y yo corriendo,
pensando en ella.

Sigo en la carretera buscándote,
al final del camino te encontraré,
aceleré.

Los bares a estas horas están cerrando
hoteles de parejas siempre esperando.
Un tren me cruza el paso es largo y lento,
me comen la cabeza los pensamientos
pensando en ella,
pensando en ella.

Pensando, imaginando, mi duda aumenta.
Me salgo de una curva sin darme cuenta,
la aguja marca 140.

Sigo en la carretera buscándote
al final del camino te encontraré,
aceleré.

Llueve y está mojada la carretera
y yo sintiendo celos pensando en ella.
Perdido entre la duda y la neblina,
me estoy quedando solo sin gasolina.

Llueve y está mojada la carretera
y yo sintiendo celos de sus ojeras.

Llueve y está mojada la carretera
no sé si está con otro, si yo supiera.

Llueve y está mojada la carretera
es noche ya en silencio de larga espera.



Julio Iglesias

sábado, junio 07, 2014

Himno a la alegría




Escucha hermano la canción de la alegría,
el canto alegre del que espera
un nuevo día.

Ven, canta, sueña cantando,
vive soñando el nuevo sol,
en que los hombres
volverán a ser hermanos.

Ven, canta, sueña cantando,
vive soñando el nuevo sol,
en que los hombres
volverán a ser hermanos.

Si en tu camino sólo existe la tristeza
y el llanto amargo
de la soledad completa...

Ven, canta, sueña cantado,
vive soñando el nuevo sol,
en que los hombres
volverán a ser hermanos.

Si es que no encuentras la alegría
en esta tierra
búscala hermano
mas allá de las estrellas...

Ven, canta, sueña cantado,
vive soñando el nuevo sol,
en que los hombres
volverán a ser hermanos.


Miguel Ríos

Lo echamos a suertes




Porque ya no me baila un gusano en la tripa
cuando suena el teléfono y escucho su voz.
Porque no me arreglé para la ultima cita
y no usé su perfume ni me puse tacón.

Será que la rutina ha sido más fuerte
se han ido la ilusión y las ganas de verte.
Pero me cuesta tanto decirlo a a la a cara,
aguanto un poco más o lo echamos a suertes.
Lo echamos a suertes...

Porque ya no es mi tipo, porque no es lo de siempre
cuando quedamos juntos y nos vamos a un bar.
Porque ahora necesito, estar con mucha gente
y cuando estamos solos no le quiero besar.

Será que nuestra vida ya no es diferente:
hacemos todo igual que el resto de la gente.
Pero me cuesta tanto decirlo a a la a cara,
aguanto un poco más o lo echamos a suertes.
Lo echamos a suertes...


Ella Baila Sola

Contigo


Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá.
Yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecinas con pucheros.
Yo no quiero sembrar ni compartir.
Yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas.
Yo no quiero que elijas mi champú.
Yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde.
Yo no quiero columpio en el jardín.
Lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes.
Yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero.
Yo no quiero besar tu cicatriz.
Yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.

No me esperes a las doce en el juzgado
no me digas "volvamos a empezar".
Yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste.
Yo no quiero contigo ni sin ti.
Lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.


Joaquín Sabina

jueves, junio 05, 2014

Fábula


Dijo el pez al león:
- ¿Quién pudiera ser una bestia feroz?

Y el león discrepó:
- ¡Es más divertido ser un buceador!

En el mundo animal
hay sus controversias
como es natural.
Pero fueron de pie
para repartirse el Arca de Noé.


Mecano

El show del Perro Salchicha


Perro salchicha, con calma chicha,
toma solcito a la orilla del mar.
Tiene sombrero de marinero
y en vez de traje se puso collar.

Una gaviota medio marmota,
bizca y con cara de preocupación,
viene planeando, mira buscando
el desayuno para su pichón.

Pronto aterriza porque divisa
un bicho gordo como un salchichón.
Dice "¡Qué rico!" y abriendo el pico
pesca al perrito como un camarón.

Perro salchicha, con calma chicha,
en helicóptero cree volar.
La pajarraca cómo lo hamaca,
entre las nubes y arriba del mar.

Así lo lleva hasta la cueva,
donde el pichón se cansó de esperar.
Pone en el plato liebre por gato,
cosa que a todos nos puede pasar.

El pichón pía con energía,
dice "¡Mamá, te ha fallado el radar!".
El desayuno es muy perruno,
cuando lo pico se pone a ladrar.

Doña gaviota va y se alborota,
perro salchicha un mordisco le da.
En la pelea, ¡qué cosa fea!,
vuelan las plumas de aquí para allá.

Doña gaviota, ojo en compota,
perro salchicha, con más de un chichón.
Así termina la tremolina,
espero que servirá de lección.

El que se vaya para la playa
que desconfíe de un viaje en avión.
Y, sobre todo, haga de modo
que no lo tomen como un camarón.


Rosa León

martes, junio 03, 2014

Pisa el acelerador




Dentro de algún tiempo estarás acabada
metida en tu casa, haciendo la colada.
Nadie te dirá "muñeca ven conmigo"
dónde irás cuando no tengas un amigo.
Tarde ya comprenderás por qué te digo:
Pisa el acelerador... gasta las ruedas.
Pisa el acelerador... hasta que puedas.
Pisa el acelerador... siéntete viva.
Pisa el acelerador... no estés cautiva.
Mientras tenga gasolina tu motor,
pisa el acelerador.

Desconfía de quien te diga "ten cuidado"
sólo busca que no escapes de su lado.
Antes de que te aniquilen sus reproches
déjalo que duerma y a la media noche
sal por la ventana, pon en marcha el coche y
pisa el acelerador... es estupendo.
Pisa el acelerador... salir corriendo.
Pisa el acelerador... sal disparada.
Pisa el acelerador... de madrugada.
Pasa de mirar por el retrovisor.
Y pisa el acelerador.

Cuando la ceremonia de vivir se te empiece a repetir,
si en la película de ser mujer estás harta de tu papel.
Pisa el acelerador... márchate lejos.
Pisa el acelerador... es mi consejo.
Pisa el acelerador... huye del nido.
Pisa el acelerador... qué divertido.
Rompe el código de la circulación
y pisa el acelerador.

De dónde vienes eso qué más da, sólo importa a dónde vas.
¿Qué haces ahí, tirada en el arcén?, venga, atrévete a correr.
Pisa el acelerador... písalo nena.
Pisa el acelerador... vale la pena.
Pisa el acelerador... con desenfreno.
Pisa el acelerador... es muy ameno.
Pisa el acelerador... písalo fuerte.
Pisa el acelerador... que tengas suerte.
Pisa el acelerador... no te despidas.
Pisa el acelerador... vive tu vida.
Pisa el acelerador... con entusiasmo.
Pisa el acelerador... hasta el orgasmo.
Pisa el acelerador... no te resistas.
Pisa el acelerador... a la autopista.
Pisa el acelerador... ¡ven!, que te espera.
Pisa el acelerador... la carretera.
Pisa el acelerador... ponte las pilas.
Pisa el acelerador... da la barrila.
Pisa el acelerador... con osadía.
Pisa el acelerador... hoy es tu día.
Pisa el acelerador… písalo a fondo.


Joaquín Sabina

Los reyes de la baraja


Si tu madre quiere un rey,
la baraja tiene cuatro:
rey de oros, rey de copas,
rey de espadas, rey de bastos.

Corre que te pillo,
corre que te agarro,
mira que te lleno
la cara de barro.

Del olivo
me retiro,
del esparto
yo me aparto,
del sarmiento
me arrepiento
de haberte querido tanto.


Vicente Monera


Teresa Berganza

domingo, junio 01, 2014

Somos indignados que patean




La plaza se hizo pequeña
para tanta mente abierta.
Mente alerta, mente despierta.
Tantos años con tormenta,
de la lluvia hicimos la revuelta

El camino nos lo hicieron estrecho,
vamos a andar eliminando fronteras,
conociendo la gente de otras tierras,
buscando maneras de ir haciendo carretera.
Carretera y otro aire en el pecho.
Queda un trecho que dar para contrarrestar
tantos años durmiendo, tantos años ardiendo y sin quemar

Somos indignadas que pasean,
fuimos indignadas de sofá.
Socia accidental de las cunetas.
Sus señales ya no sirven y Madrid ya llegará.
El camino ya nos basta y Madrid ya llegará.
Las personas ya nos gustan y Madrid ya llegará.

Gente sin casa, casa sin gente no se entiende.
Nos mean encima y dicen que llueve.
El pueblo unido jamás será vencido.

Empuñábamos los sueños
no queríamos más dueños del futuro.
Cada plaza se hizo de eco de gargantas
reprimidas por el miedo, que ahora estallan.
Ese miedo se remedia ejerciendo.
La razón de este pueblo
convierte el lamento en protesta.
Se escucha, se habla, se piensa.
La utopía entre el pie y el asfalto.
Arden nuestros deseos.
Vamos lentos porque vamos lejos.
Vamos lentos porque vamos lejos.

Somos indignados que protestan,
fuimos indignados de sofá.
Socio accidental de las cunetas.
Sus señales ya no sirven y Madrid ya llegará.
El camino ya nos basta y Madrid ya llegará.
Las personas ya nos gustan y Madrid ya llegará.


Silvia y Walter

La chica de ayer


Un día cualquiera no sabes qué hora es,
te acuestas a mi lado sin saber por qué.
Las calles mojadas te han visto crecer
y con tu corazón estás llorando otra vez.

Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer
jugando con las flores en mi jardín.
Demasiado tarde para comprender,
chica, vete a tu casa, no podemos jugar.

La luz de la mañana entra en la habitación,
tus cabellos dorados parecen el sol.
Luego por la noche al Penta a escuchar
canciones que consiguen que te pueda amar.

Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer.
jugando con las flores en mi jardín.
Demasiado tarde para comprender.
Mi cabeza da vueltas persiguiéndote.

Mi cabeza da vueltas...


Nacha Pop