jueves, junio 26, 2014

María la portuguesa




En las noches de luna y clavel
de Ayamonte hasta Villareal
sin rumbo por el rio, entre suspiros
una canción viene y va.
Que la canta María
al querer de un andaluz.
María es la alegría, y es la agonía
que tiene el sur.

Que conoció a ese hombre
en una noche de vino verde y calor
y entre palmas y fandangos
la fue enredando, le trastornó el corazón.
Y en las playas de Isla
se perdieron los dos
donde rompen las olas, besó su boca
y se entregó.

Ay, María la portugesa
desde Ayamonte hasta Faro
se oye este fado por las tabernas
donde bebe vino amargo
porque canta con tristeza
porque esos ojos cerrados
por un amor desgraciado,
por eso canta, por eso pena.

¡Fado! fado porque me faltan sus ojos
¡Fado! porque me falta su boca
¡Fado! porque se fue por el río
¡Fado! porque se fue con la sombra.

Dicen que fue el te quiero
de un marinero, razón de su padecer
que en una noche en los barcos
de contrabando, p'al langostino se fue.
Y en las sombras del río,
un disparo sonó.
Y de aquel sufrimiento, nació el lamento
de esta canción.


Carlos Cano

Argentina

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