martes, junio 10, 2014

Tenía que decírtelo


Un strip-tease encima de un piano de cola,
un milagro que ocurre en el cine.

El casino en llamas,
las excavadoras de los años felices…

Un vestido de novia pagado con dinero negro,
la cazadora del trueno de las noches de euforia.

Esta mañana los pájaros huyeron del nido usando pasaportes falsos
y el cartero ha dejado un aviso del servicio de inmigración…

La escopeta cargada al lado de la mecedora,
la cafetera oxidada de los lunes al sol.

Ya están aquí para cubrir el expediente
los presidentes de la desesperación.
Ya están aquí con el cuchillo entre los dientes…
Tenía que decírtelo.

Un eclipse total desde segunda fila te asusta, pero no te importa.
Alguien juega a salvarte la vida con la estrategia de un predicador.

Te conoce bien; te gana en las distancias cortas
con el estado de gracia de los últimos shows.

Ya están aquí para cubrir el expediente
los presidentes de la desesperación.
Ya están aquí con el cuchillo entre los dientes…
Tenía que decírtelo.

¿Quién quiere abandonar el edificio ya?
Lo raro es no sentirse fuera de lugar.

Tenía que decírtelo,
tenía que decírtelo,
tenía que decírtelo,
tenía que decírtelo,
tenía que decírtelo…


Quique González

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