sábado, septiembre 26, 2015

Puede ser que la conozcas




Ella es una mujer que no conoce el mar.
Sus piernas tienen el color de las aceras.
Bastante exagerada y algo bipolar.
Es tan humilde y a la vez tan altanera.

La niña vieja que no acaba de crecer.
Que abre sus piernas por la noche a los extraños
La chica eterna del mantón y del clavel.
La adolescente que ha cumplido tantos años.

Ella es frenética, está corriendo siempre.
Puede que un día la hayas visto madrugar.
Pero de noche no hay un alma que la acueste.
Se emborracha fácilmente, siempre encuentra abierto un bar.

Ella es caótica, cercana y orgullosa
te hará pensar que baila solo para ti.
Puede ser que la conozcas, si te digo que su nombre es Madrid.

Ella es tan cariñosa y tan sentimental.
Te acogerá, ella abre sus brazos a cualquiera.
Y, aunque lo oculte, sigue siendo bipolar.
Tan madridista y a la vez tan colchonera.

En ocasiones necesito serle infiel.
Irme unos días, darme un tiempo de descanso.
Pero al estar con otras algo empieza a arder.
Y en poco tiempo voy de vuelta hasta sus brazos.

Ella es frenética, está corriendo siempre.
Puede que un día la hayas visto madrugar.
Pero de noche no hay un alma que la acueste.
Se emborracha fácilmente, siempre encuentra abierto un bar.

Ella es caótica, cercana y orgullosa
te hará pensar que baila solo para ti.
Puede ser que la conozcas, si te digo que su nombre es Madrid.
Puede ser que la conozcas, si te digo que su nombre es Madrid.
Puede ser que la conozcas...

Ella es caótica, cercana y orgullosa
te hará pensar que baila solo para ti.
Puede ser que la conozcas, tal vez te haya enloquecido,
si la viste caminando por el Rastro los domingos.

Ella es frenética, está corriendo siempre.
Puede que un día la hayas visto madrugar.
Pero de noche no hay un alma que la acueste.
Se emborracha fácilmente, siempre encuentra abierto un bar.

Ella es caótica, cercana y orgullosa
te hará pensar que baila solo para ti.
Puede ser que la conozcas, tal vez te haya enloquecido,
si la viste caminando por el Rastro los domingos.

Puede ser que la conozcas, si te digo que su nombre es Madrid.
... es Madrid.
Marwan

Marwan y Jorge Drexler

lunes, septiembre 21, 2015

Ya verás




No debí saber quién eras,
no debí contar mis penas.
Noviembre es siempre triste
y tú viniste proponiendo guerras.

Qué cosas se te ocurren,
tú siempre tan concreta:
"y si volvemos a empezar, ¿qué tal?".
Yo sin saber dónde mirar,
… y tú tan guapa.

Ya verás cómo me olvidas,
y te encuentro en cualquier bar
pegando saltos de alegría,
y me dices que lo nuestro
no era lo que merecías,
seré cosas que se cuentan,
vueltas de la vida.

Que yo te vi primero,
sobraba lo demás
y cuando menos debo
te vuelves a cruzar,
se cae el mundo al suelo,
que tengo lo que tengo,
debo lo que debo
y quiero lo que quiero.

Como si no hubiera pasado el tiempo y fuera ayer,
voy a acercarme lento esta vez,
yo ya sabiendo que te irás,
… y tú tan guapa.

Ya verás cómo me olvidas,
y te encuentro en cualquier bar
pegando saltos de alegría,
y me dices que lo nuestro
no era lo que merecías,
seré cosas que se cuentan,
vueltas de la vida.

Ya verás cómo después de amanecer,
se irán las ganas de querer volver,
verás cómo me olvidas
y me dejas tatuados en la piel
enigmas que hay que resolver.
Ya ves, jugándome la vida.

Funambulista

Funambulsita


Funambulsita y Andrés Suárez

sábado, septiembre 19, 2015

Adán García


El último día en la vida de Adán García
lo halló como to(do)s los otros de su pasado
soñando ganarse el gordo en la lotería
los hijos y la mujer durmiendo a su lado.

Adán salió de su casa al mediodía,
después de una discusión muy acalorada;
su esposa quería pedirle plata a los suegros
y Adán besaba a sus hijos mientras gritaba:

«Esto se acabó, ¡vida!
la ilusión se fue, ¡vieja!
el tiempo es mi enemigo.
En vez de vivir con miedo
mejor es morir sonriendo
con el recuerdo vivo».

Por última vez entró a la tienda del barrio,
y ahí le fiaron un paquete de cigarrillos.
Por la avenida central lo vieron andando,
sin rumbo, las manos dentro de los bolsillos.

«Desde que Adán fue botado de su trabajo», dijo un vecino,
«noté en su forma de ser un cambio muy raro,
él siempre tan vivaracho, ahora andaba quieto,
pero en la tranquilidad del desesperado».

Dice el parte policial que Adán llegó a un banco,
y le gritó a una cajera que le entregara
todo el dinero que ella en su caja tuviera
y que si no lo hacía pronto que la mataba.

«El hombre me amenazó con una pistola», dijo una doña,
«por eso es que yo le daba lo que quisiera,
por la clase de salario que aquí me pagan
no voy a arriesgar la vida que Dios me diera».

Cuentan que al salir Adán corriendo del banco,
se halló con una patrulla parqueada al frente,
que no le hizo caso al guardia que le dio el alto,
que iba gritando y sonriendo como un demente.

Al otro día los periódicos publicaban
la foto de su cadáver en calzoncillos,
la viuda de Adán leyó en la primera plana:

LADRÓN USABA EL REVÓLVER DE AGUA DE SU CHIQUILLO

«Esto se acabó, ¡vida!
la ilusión se fue, ¡vieja!
el tiempo es mi enemigo.
Y yo pa(ra) vivir con miedo
prefiero morir sonriendo
con el recuerdo vivo».


Rubén Blades

Rubén Blades



Explotación didáctica. (Gabriela Arribas Esteras)

viernes, septiembre 18, 2015

Canción para Dimitris




Refugio de palomas
Luz violeta de pincel
La mañana griega se sintió volar
Serena la cigarra
Se aturdió bajo el mantel
Que acogía un desayuno sin usar.

La higuera vio la fuente
Y brotó luz de la miel
Son las siete y los dioses ya no están
Dimitris es agudo
Un anciano de papel
Una voz que clama al mundo sin gritar.

A veces el destino nos empuja hacia el final
Rompiendo las señales de aparcar
Un tiro no es un ruido es como una catedral
Que se esfuma entre la niebla de cristal.

Dimitris busca el árbol
Y Sintagma es el lugar
Al frente el Parlamento Nacional
Empuña una pistola
En un gesto tan vulgar
Que no llama la atención del personal.

“No quiero su limosna
Hoy me rindo sin luchar
No buscaré comida en un corral”.
Los cielos se cerraron
Y la tierra fue a llorar
Era abril en cada punto cardinal.

A veces el destino nos empuja hacia el final
Rompiendo las señales de aparcar
Un tiro no es un ruido es como una catedral
Que se esfuma entre la niebla de cristal.

A veces el destino nos empuja hacia el final
Rompiendo las señales de aparcar
El portavoz del Fondo Monetario Gerry Rice
Confesó que estuvo a punto de llorar.

Joaquín Carbonell

Joaquín Carbonell, Patxi Andion, Manuel Cuesta, Clara Ballesteros, Jorge Castro, Muerdo, Pablo Guerrero, Isabel Marco y Daniel Sancet (del grupo aragonés Insolenzia), Javier Bergia, Elisa Serna, Rafa Mora, Cristina Narea, Moncho Otero, Lucía Caramés, Marina Rossell y Nilda Fernández.

jueves, septiembre 17, 2015

Ya no sé qué hacer conmigo




Ya tuve que ir obligado a misa,
ya toqué en el piano "Para Elisa"
ya aprendí a falsear mi sonrisa,
ya caminé por la cornisa.

Ya cambié de lugar mi cama,
ya hice comedia,ya hice drama
fui concreto y me fui por las ramas,
ya me hice el bueno y tuve mala fama.

Ya fui ético y fui errático,
ya fui escéptico y fui fanático
ya fui abúlico y fui metódico,
ya fui púdico, fui caótico.

Ya leí Arthur Conan Doyle,
ya me pasé de nafta a gasoil
ya leí a Breton y a Molière,
ya dormí en colchón y en somier.

Ya me cambié el pelo de color,
ya estuve en contra y estuve a favor
lo que me daba placer ahora me da dolor,
ya estuve al otro lado del mostrador.

Y oigo una voz que dice sin razón:
"vos siempre cambiando, ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.

Ya me ahogué en un vaso de agua,
ya planté café en Nicaragua
ya me fui a probar suerte a USA,
ya jugué a la ruleta rusa.

Ya creí en los marcianos,
ya fui ovo-lacto vegetariano, sano
fui quieto y fui gitano,
ya estuve tranqui y estuve hasta las manos.

Hice un curso de mitología
pero de mí, los dioses se reían
orfebrería la salvé raspando,
y ritmología aquí la estoy aplicando.

Ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé,
ya firmé, ya viajé, ya pegué, ya sufrí,
ya eludí, ya huí, ya asumí, ya me fui,
ya volví, ya fingí, ya mentí.

Y entre tantas falsedades,
muchas de mis mentiras ya son verdades
hice fácil las adversidades,
y me compliqué en las nimiedades.

Y oigo una voz que dice con razón:
"vos siempre cambiando, ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.

Ya me hice un lifting,
me puse un piercing,
fui a ver al Dream Team
y no hubo feeling.

Me tatué al Che en una nalga,
arriba de mami para que no se salga
ya me reí y me importó un bledo,
de cosas y gente que ahora me dan miedo.

Ayuné por causas al pedo,
ya me empaché con pollo al spiedo,
ya fui al psicólogo, fui al teólogo,
fui al astrólogo, fui al enólogo
ya fui alcohólico y fui lambeta,
ya fui anónimo y ya hice dieta.

Ya lancé piedras y escupitajos,
al lugar donde ahora trabajo
y mi legajo cuenta a destajo,
que me porté bien y que armé relajo.

Y oigo una voz que dice sin razón:
"vos siempre cambiando, ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.

Y oigo una voz que dice con razón:
"vos siempre cambiando, ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.


Cuarteto de Nos



Explotación didáctica. (Agustín Yagüe)

miércoles, septiembre 16, 2015

Tierna y dulce historia de amor




Mi vida empezó aquel día en la inauguración de un polideportivo
a la que fui invitado en calidad de diputado
y como miembro del Partido.

Cuando te vi pasar por la otra acera,
con tus recién cumplidos quince años,
salías de la escuela.

Y se hizo luz, se hizo silencio, y en un momento
todo paró y nació el amor.
Nació el amor.

Vestías el uniforme de la escuela:
el jersey verde, la falda de cuadros,
hasta las rodillas las medias.

Sobre los hombros una pesada cartera.
Quién fuera tu porteador, tu tutor,
tu institutriz o tu maestra.

Para estar cerca siempre de ti
y dedicarte mil atenciones,
mil atenciones.

Me darán de lado, me quitarán mi escaño,
solo porque te amo.
Estoy perdido, me echarán del Partido,
no tiene sentido.
Y qué le voy a hacer, y qué dirá mi mujer
cuando sepa que te quiero.
El mundo entero querrá mi cabeza a sus pies.

A sus pies.

En los plenos del Congreso no hacía otra cosa que pensar en ti,
y día a día iba a tu colegio
para verte salir.

Hasta que un día el amor rebosó en mi cuerpo
dulce, violento. Y así, corriendo,
fui hacia ti y te pregunté:

"Buena muchacha, ¿te acompaño a casa?".
No olvidaré cómo dijiste "Como quiera usted".
"Como quiera usted".

Poco a poco nuestra relación se fue formalizando,
hacíamos juntos los deberes
mientras íbamos a tu casa andando.

Hasta un día logré invitarle al cine a ver El Rey León.
Cuando las hienas acechaban al héroe
contra mi pecho mi pequeña se estrujó.

Y se hizo luz, se hizo silencio, y en un momento
todo paró y nació el amor.
Nació el amor.

Me darán de lado, me quitarán mi escaño,
solo porque te amo.
Estoy perdido, me echarán del Partido,
no tiene sentido.
Y qué le voy a hacer, y qué dirá mi mujer
cuando sepa que te quiero.
El mundo entero querrá mi cabeza a sus pies.

A sus pies.

Pero como todas las historias de amor,
al menos las más bellas,
la nuestra por supuesto también
acabó en tragedia.

Y a su madre al enterarse le entró la histeria,
me denunció, y puso un matón
para seguir a su pequeña.

Y una gris tarde fui a buscarla y aquel matón,
por tres sitios, la cara me rompió.
La cara me rompió.

Pronto se hicieron eco de la noticia
los medios de comunicación,
y un moderno cantautor
me compuso una canción.

Durante una temporada El Mundo
me dedicaba sus portadas,
y para darle mayor gravedad
Pedro J. un editorial.

Y tertulianos en la radio y la tele comentaban
cómo la juventud se pierde.
Ay, ¡cómo se pierde!

Me darán de lado, me quitarán mi escaño,
solo porque te amo.
Estoy perdido, me echarán del partido,
no tiene sentido.
Y qué le voy a hacer, y qué dirá mi mujer
cuando sepa que te quiero.
El mundo entero querrá mi cabeza a sus pies.

A sus pies.

El comité disciplinario del Partido,
movido por la envidia claramente,
inició una investigación interna
y me abrieron expediente.

Y tras un arduo y largo tormento me expulsaron a la vez
del Partido, el Comité,
y de mi casa mi buena mujer.

Y quedé solo con los recuerdos de una pequeña
con uniforme de escuela,
con uniforme.

Me han dado de lado, me han quitado mi escaño.
Da igual, yo te amo.
Estoy perdido, me echaron del Partido.
Solo quiero estar contigo.
Y qué le voy a hacer si me echó mi mujer
solo porque te quiero.
El mundo entero está a nuestros pies.

A nuestros pies.

Estoy seguro: a mí vendrás
cuando te dejen papá y mamá.
Estaremos juntos, lo sé mi amor,
cuando seas mayor.

Me han dado de lado, me han quitado mi escaño.

Ismael Serrano

Ismael Serrano


Ismael Serrano. (En directo)



Explotación didáctica. (Formespa)

A Dios le pido




Que mis ojos se despierten con la luz de tu mirada yo
a Dios le pido.

Que mi madre no se muera y que mi padre me recuerde
a Dios le pido.

Que te quedes a mi lado y que más nunca te me vayas mi vida
a Dios le pido.

Que mi alma no descanse cuando de amarte se trate mi cielo
a Dios le pido.

Por los días que me quedan y las noches que aún no llegan yo
a Dios le pido.

Por los hijos de mis hijos y los hijos de tus hijos
a Dios le pido.

Que mi pueblo no derrame tanta sangre y se levante mi gente
a Dios le pido.

Que mi alma no descanse cuando de amarte se trate mi cielo
a Dios le pido.

Un segundo más de vida para darte
y mi corazón entero entregarte.

Un segundo más de vida para darte
y a tu lado para siempre yo quedarme.

Un segundo más de vida yo
a Dios le pido.

Que si me muero sea de amor
y si me enamoro sea de vos
y que de tu voz sea este corazón
todos los días a Dios le pido.

Juanes

Juanes



Explotación didáctica. (Anny Guimont)

Buenos recuerdos




Vale ya de pensar
con los pelos revueltos,
que hace mucho viento
con el cielo entero abierto.

Dos cables de la luz
que se quieren dar un beso.
Me ha dado por ahí y os he echado,
echado de menos.

Para poderos recordar:
voy a apuntarme a un taller de memoria.
Me ha dicho uno que trabajan muy bien.
Van a borrarme los malos recuerdos.
Envuélveme los buenos,
que esos no quiero perderlos.

Ponte gafas de sol
a las seis menos cuarto,
he quedado con Pablo,
con Pedro y Fernando.

Vámonos a fumar
o a subir a la azotea.
Solo faltas tú y el azul,
azul de bicicleta.

Para poderos recordar:
voy a apuntarme a un taller de memoria.
Me ha dicho uno que trabajan muy bien.
Van a borrarme los malos recuerdos.
Envuélveme los buenos,
que esos no quiero perderlos.

No quiero, no quiero perderlos.
Son buenos, los buenos recuerdos son buenos.

Voy a apuntarme a un taller de memoria.
Me ha dicho uno que trabajan muy bien.
Van a borrarme los malos recuerdos.
Envuélveme los buenos.

Voy a apuntarme a un taller de memoria.
Me ha dicho uno que trabajan muy bien.
Van a borrarme los malos recuerdos.
Envuélveme los buenos,
que esos no quiero perderlos.

Son buenos, son buenos recuerdos.
Son buenos, los buenos recuerdos son buenos.
Son buenos, los buenos recuerdos son buenos.
Son buenos, los buenos recuerdos son buenos.

Jonston

Jonston

lunes, septiembre 14, 2015

Antes


Antes mi vida era un instante,
mi padre era un gigante,
la acera, un huracán.
Antes tan solo era “votante”
cuando seguía constante
tratando de saltar.

Antes tan solo madrugaba
los fines de semana
por ver a Lucky Luke.
Antes quería ser cantante
y un bote reflectante
guardaba un blanbiblup.

Antes con Franco en las monedas,
la 2 o la Primera
y un rombo pa(ra) educar.
Antes veía en las banderas
colores y una tela
con ganas de temblar.

Antes mi móvil no existía,
las viejas me ofendían
tratándome de tú.
Antes compraba golosinas,
los cromos de la liga
y chicles de Lulú.

Antes quedar por vez primera
con chicas de la escuela,
pa(ra) un cine en el Royal.
Antes jugaba en la Alameda,
la bici con tres ruedas
llevaba un Geyperman.

Y así crecí,
y así viví,
en mi niñez,
yo fui feliz.

Antes Las Palmas en Primera
ahora está en Tercera
y aburre cantidad.
Antes bastaba una moneda
la guagua en la Alameda
llevaba al Insular.

Antes veía Inspector Gadget,
el malo era un apache
y el bueno Superman.
Antes las cosas importantes
sonaban fascinantes
en voces de Epi y Blas.

Antes los curas me mentían
la tele entretenía
con bolas de cristal.
Antes mi madre me decía
“Mi niño” todo el día
pero eso sigue igual.

Luis Quintana

Luis Quintana

lunes, septiembre 07, 2015

Además nos votaréis




Os frustraremos los sueños,
os haremos depresivos,
robaremos el futuro
y además nos votaréis.

Os bajaremos los sueldos,
os quitaremos derechos,
nos llevaremos la pasta
y además nos votaréis.

¡Ey, mira tú!
Y además nos votaréis.

Nos gusta veros así,
bien cogidos por los huevos.
Ni la luz puede escapar
de los fantasmas del miedo.

La palmaréis en Urgencias,
os quedaréis sin escuelas,
os robaremos los hijos
y además nos votaréis.

Os llenaremos las calles
de sangre y antidisturbios,
os forraremos a hostias
y además nos votaréis.

¡Ey, mira tú!
Y además nos votaréis.

Nos gusta veros así,
bien cogidos por los huevos.
Ni la luz puede escapar
de los fantasmas del miedo.

Nos gusta follaros bien
porque el Poder es joder.
Cabrones, qué: ¿se está bien
en el agujero negro?

Os mentiremos mil veces
y volveréis a creer
con la fe del carbonero
y además nos votaréis.

Nos pillaréis in fraganti,
nunca podréis probar nada,
somos la ley y la trampa
y además nos votaréis.

¡Ey, mira tú!
Y además nos votaréis.

Nos gusta veros así,
bien cogidos por los huevos.
Ni la luz puede escapar
de los fantasmas del miedo.

Nos gusta follaros bien
porque el Poder es joder.
Cabrones, qué: ¿se está bien
en el agujero negro?

Ángel Petisme

Ángel Petisme con Kutxi Romero y El Drogas

jueves, septiembre 03, 2015

Nos ocupamos del mar




Igual que en televisión
interrumpen la emisión
para anunciar un brebaje
o un masaje,
interrumpo mi canción
y coloco aquí un mensaje.

Nos ocupamos del mar
y tenemos dividida la tarea.
Ella cuida de las olas,
yo vigilo la marea.
Es cansado,
por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado,
mis ojos en su costado.

No habrá parecido mal
ya que no fue comercial
y es cosa que se agradece,
me parece,
en este mundo infernal
do quien no compra perece.

También cuidamos la tierra
y también con el trabajo dividido.
Yo troncos, frutos y flores,
ella riega lo escondido
Es cansado,
por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado,
mis manos en su costado.

Raro es que la verdad
mediante publicidad
alguna vez se abra paso
por si acaso.
Ahora es la oportunidad
cuando el público hace caso.

Todas las cosas tratamos
cada uno según es nuestro talante.
Yo lo que tiene importancia,
ella todo lo importante.
Es cansado,
por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado
y mi voz en su costado.

Javier y Jorge Krahe

Alberto Pérez


Dani Flaco


Rosa León


Fito y Fitipaldis


Mónica Molina