viernes, octubre 16, 2009

Regresaré a la casa


Regresaré a la casa,
la casa de mi padre,
abriré las ventanas
y que la limpie el aire.

Que limpie la esperanza,
que arrastre los recuerdos,
y arranque de los muros
los retratos ya viejos.

Que azote las arañas,
las ratas campesinas
que invaden los rincones
donde murió la vida.

Regresaré a la casa,
la casa de mi padre,
abriré las ventanas
y que la limpie el aire.

Renovaré los suelos,
el techo, los tejados
y el muro que soporta
los cierzos más airados.

Blanquearé el silencio,
el patio, la cadiera,
y el rincón donde, niños,
crecimos hacia fuera.

Regresaré a la casa,
la casa de mi padre,
abriré las ventanas
y que la limpie el aire.

Y cuando respirables
resulten las alcobas,
traeré a mis compañeros
para iniciar la obra

de levantar un árbol
delante de la puerta,
que dé cobijo al aire
y al hombre le dé sombra.

Regresaré a la casa,
la casa de mi padre,
abriré las ventanas
y que la limpie el aire.


José Antonio Labordeta / Labordeta en directo


José Antonio Labordeta / Recuento

Coplas del tión


Si yo encontrase una moza
que se quisiera casar
me quedaría en el valle
y me pondría a labrar.

Criaríamos siete vacas
tres cochines, dos mocés
y una moceta espigada
que ayudara a mi mujer.

Pero dice la tia Antona
cuando nos ve de plantón
el Mariano va pa cura
y tú Miguel pa tión.

En las tardadas de otoño
bajaríamos a Boltaña
a ver las gentes del valle
y comentar la campaña.

Y cuando la nieve hiciese
blanquear toda la sierra
pasaríamos largas horas
asentaos en la cadiera.

El tío Moreno me mira
y con aire socarrón
murmura por entre dientes
el Miguel va pa tión.

Hace tiempo que se marchan
todas las mozas de aquí
se bajan a Barcelona
y se ponen a servir.

Dicen que aquí no se puede
en este ambiente vivir
fregoteando todo el día
a trabajar y a parir.

El señor cura me dice
qué triste estás Miguelón
te buscamos una moza
o te quedas pa tión.

Al igual que mis paisanos
venderé toda mi hacienda
me bajaré a la ciudad
y colocaré una tienda.

Me aguantaré los modales
el ruido la polución
todo antes de que me entierren
solitario y de tión.

Hay que ver que dolor tengo
por no encontrar solución
en la cama de mi casa
y no ser ya más tión.


José Antonio Labordeta

Mediterráneo




Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa
y escondido tras las cañas duerme mi primer amor
llevo tu luz y tu olor por donde quiera que vaya
y amontonado en tu arena guardo amor, juegos y penas.

Yo que en la piel tengo el sabor amargo del llanto eterno
que han vertido en ti cien pueblos de Algeciras a Estambul
para que pintes de azul sus largas noches de invierno
a fuerza de desventuras tu alma es profunda y oscura.

A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos como el recodo al camino
soy cantor, soy embustero, me gusta el juego y el vino, tengo alma de marinero.
¡Qué le voy hacer! si yo nací en el Mediterráneo.

Y te acercas y te vas después de besar mi aldea
jugando con la marea te vas pensando en volver
eres como una mujer perfumadita de brea
que se añora y que se quiere, que se conoce y se teme.

¡Ay!, si un día para mi mal viene a buscarme la parca
empujad al mar mi barca con un levante otoñal
y dejad que el temporal desguace sus alas blancas
y a mi enterradme sin duelo entre la playa y el cielo.

En la ladera de un monte más alto que el horizonte quiero tener buena vista
mi cuerpo será camino, le daré verde a los pinos y amarillo a la genista.
Cerca del mar porque yo nací en el Mediterráneo.



Joan Manuel Serrat


Joan Manuel Serrat y Lolita

lunes, octubre 05, 2009

Gracias a la vida




Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Graba noche y día grillos y canarios
Martirios, turbinas, ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con él, las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano
Y luz alumbrando la ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano
Cuando miro el bueno tan lejos del malo
Cuando miro el fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto

Gracias a la vida, gracias a la vida.>br />

Violeta Parra


Mercedes Sosa



Explotación didáctica (Beatriz Gómez)

sábado, junio 13, 2009

Soy




Soy un rayo
nacido del grito,
feliz meteorito,
de alguna explosión.
Soy la unión
de dos cuerpos celestes,
mi madre y mi padre
en el ojo de Dios.

Vine al mundo
con la sementera,
el trigo en la era,
el fruto en la flor.
Arrancado del
surco del huerto,
tomate, pimiento,
patata y melón.

Soy un viejo
pupitre de escuela,
pizarra, tintero,
cartera y catón.
Yo también
comí queso amarillo,
bebí leche en polvo
y canté el “Cara al sol”.

Soy el cuerpo
sagrado de Cristo,
rosario, novena,
pecado y perdón.
Soy un pobre
corral de gallinas,
castaño y encina,
oveja y pastor.

Soy lo que fuimos ayer,
soy lo que está por venir,
soy un deseo de ternura,
un canto de cuna,
soy parte de ti.

Un marinero sin mar,
un extremeño en Madrid,
un árbol de Berzocana,
la flor de jara
de tu jardín.

Soy un leve
murmullo en el tiempo,
caricia del viento,
diciéndome adiós.
Soy recuerdo
de un largo viaje,
familia emigrante
a una vida mejor

Soy memoria
de un tiempo de barrio,
ciudad de extrarradio
de lata y cartón.
Soy un verso
lanzado al futuro,
proyecto seguro,
guitarra y canción.


Luis Pastor

sábado, mayo 09, 2009

Todos menos tú




Nietos de toreros disfrazados de ciclistas,
ediles socialistas, putones verbeneros,
peluqueros de esos que se llaman estilistas,
musculitos, posturitas, cronistas carroñeros,
divorciadas calentonas con pelo a lo madonna,
trotamundos fantasmas, soplones de la pasma,
pintorcillos vanguardistas, genios del diseño,
camellos que te pasan papelinas contra el sueño,
marcadores de paquete en la cola del retrete,
escritores que no escriben, vividores que no viven,
jet de pacotilla, directores que no ruedan,
más chorizos que en revilla con corbatas de seda,
muera la locura, viva el trapicheo,
tontopollas sin cura, estrategas del magreo,
petardeo de terraza, pasarela, escaparate,
archy, joy, stella, ¿cómo vais de chocolate?
tiburones de la noche con teléfono en el coche y con fax,
caballeros en oferta, señoritas que se quieren casar,
caraduras, obsesos, gualtrapas, lameculos,
azafatas de congreso del brazo de sus chulos,
superman en camiseta, y en la pista dando brincos,
la colección de tetas que hacen bulto en telecinco,
mulatonas caribeñas que ponen a la peña de pie,
blancanieves en trippie, amor descafeinado,
cenicienta violando al príncipe encantado,
cicerones de la ruta del mal. mercachifles del vacío total,
especialistas en nada, inventores del tbo,
julietas demacradas que no encuentran a romeo.

Estaban todos menos tú.
Todos menos tú.
Y yo marcando el 369 22 30,
como un idiota para oirte repetir
en el contestador que te has largado de Madrid.

Y una tribu de repatriados de Ibiza,
que dejaron de ser hippies, pero no de ser palizas,
filósofos con caspa, venus oxidadas,
apóstoles del sida, lengua envenenada,
motoristas hitlerianos con guantes en la mano,
guitarristas de loquillo, kubalas de banquillo,
doctores en chorradas, triunfadores con mosca,
yuppies que esta temporada no se comen una rosca,
equilibristas del tedio, un gorila armando gresca en el bar,
vampiros al asedio de sangre fresca para chupar,
paparazzis, reinonas, skins, perdonavidas,
y un notario de Pamplona que viene a la movida,
muertos que no se suicidan, niñatos, viejos verdes,
y un cuñado de una querida del marqués de Villaverde,
pinchadiscos que te dejan k.o.
con la cosa del bacalao,
morenazos de balcón y rayos u.v.a.
futurólogos borrachos como cubas
un tal Pepe que te puede contar,
doce mil de Lepe sin respirar,
naricillas de saldo, tabiques de platino,
y un psicólogo argentino mostrándote el camino.

Estaban todos menos tú.
Todos menos tú.
Y yo marcando el 369 22 30,
sin escuchar lo que me cuentan.
Todos menos tú.
Todos menos tú.

Y yo más triste que un pingüino en un garaje,
como un borrón en el paisaje de la multitud.

De todos menos tú.
Y yo marcando el 369 22 30.
Sin escuchar lo que me cuentan.
Todos menos tú.

Y yo con manchas de carmín en la memoria,
igual que un perro en el entierro de mi juventud,
entre todos menos tú.

Y yo marcando el 369 22 30.
Pasando de lo que me cuentan.
Todos menos tú.


Joaquín Sabina

viernes, mayo 01, 2009

Poema


Te escribo, Juan,
hermano,
ahora que la lluvia
recorta suavemente
los ruidos en la calle
para hablarte de que ayer,
allá arriba,
en el pueblo vacío
del lento somontano,
enterramos a la abuela
en aquel cementerio
cubierto de hierbajos,
arbustos,
y lápidas deshechas
por el tiempo,
las nieves
y el olvido.

Mientras ella yacía
en la alcoba tan grande
donde tú y yo
jugábamos de niños,
estuvimos la noche
recordando los tiempos,
los paisajes pasados,
las gentes que se fueron,
las tardes de domingo en la fuente,
que ahora
ya no mana aquella agua
que venía del frío.

Tantos trozos de vida recordamos
que el alba nos asaltó de golpe,
y el abuelo,
que apenas dijo nada de nadie
entre la noche,
murmuró suavemente:

Habrá que descenderla
y dejarla en la tierra
con los suyos.
Y la dejamos quieta
allí, bajo la yerba,
las nubes pasajeras,
los cierzos agoreros
y los riscos.

Luego, cuando salimos
ya no quedaba nadie
en el contorno.

Y aquí
en la ciudad de nuevo,
el abuelo,
viendo caer el agua
tras de los vidrios
ha murmurado lento,
con sonrojo:

Hoy seguro que llueve
también
sobre la abuela
allá arriba
en el pueblo.


José Antonio Labordeta

Ojalá que llueva café




Ojalá que llueva café en el campo
que caiga un aguacero de yuca y té
del cielo una jarina de queso blanco
y al sur una montaña de berro y miel
oh, oh, ohohoh, ojalá que llueva café.

Ojalá que llueva café en el campo
peinar un alto cerro de trigo y mapuey
bajar por la colina de arroz graneado
y continuar el arado con tu querer
oh, oh, ohohoh...

Ojalá el otoño en vez de hojas secas
vista mi cosecha de pitisalé
sembrar una llanura de batata y fresas
ojalá que llueva café.

Pa que en el conuco no se sufra tanto, ay ombe
ojalá que llueva café en el campo
pa que en Villa Vásquez oigan este canto
ojalá que llueva café en el campo
ojalá que llueva, ojalá que llueva, ay ombe
Ojalá que llueva café en el campo
ojalá que llueva café.

Ojalá que llueva café en el campo
sembrar un alto cerro de trigo y mapuey
bajar por la colina de arroz graneado
y continuar el arado con tu querer
oh, oh, ohohoh...

Ojalá el otoño en vez de hojas secas
vista mi cosecha é pitisalé
sembrar una llanura de batata y fresas
ojalá que llueva café.

Pa que en el conuco no se sufra tanto, oye
ojalá que llueva café en el campo
pa que en Los Montones oigan este canto
ojalá que llueva café en el campo
ojalá que llueva, ojalá que llueva, ay ombe
ojalá que llueva café en el campo
ojalá que llueva café.

Pa que to los niños canten en el campo
ojalá que llueva café en el campo
pa que en La Romana oigan este canto
ojalá que llueva café en el campo
ay, ojalá que llueva, ojalá que llueva, ay ombe
ojalá que llueva café en el campo
ojalá que llueva café.

Juan Luis Guerra



Explotación didáctica (Barbara Kuczun)
Explotación didáctica (Agustín Yagüe)

jueves, abril 30, 2009

Tiro por la culata


Dicen por ahí los estrategas
que en la lucha la mejor defensa es el ataque,
que para vencer lo sabio es impedir
que el enemigo sea el primero en dar el jaque...
Y en vista de que acechan fieros tiburones
habrá que pertrecharse para la batalla,
me arranco el alma y me maqueo de canalla
y saco los cañones...

Y disparo, disparo, disparo
a ver si mato alguna rata
pero como no veo muy claro
acabo metiendo la pata...
y me sale siempre el tiro
por la culata.

Salgo predispuesto a ser más venenoso
que el cerebro virulento de Maquiavelo,
quiero ser más alevoso que el pañuelo
de Desdémona en las manos del pobre Otelo...
Y a los que quieran coronar el Aconcagua
a costa de ir trepando sobre mis riñones,
que se dispongan a entonar sus oraciones,
¡al alpinista, ni agua!

Juro por San Vito que mi meta es ser
el guardaespaldas de la chica de Corleone,
y cuando olfateo que me están acorralando
me transformo en "killer" como Stallone...
Les digo: "miserables, sois unos vampiros
y espero que vayáis cayendo como moscas"
pero, de pronto el metralleto se me enrosca
y me acribillo a tiros...


Luis Eduardo Aute

Por este jueves de enero


Llueve:
Un breve rumor de río
una caricia de frío
un canto de intimidad.

Llueve:
Notas sobre mi cabeza
un murmullo de certezas
un son de agua y cristal.

Llueve:
Un clamor de alas al vuelo
un temblor de hojas al suelo
un rincón para soñar.

Llueve:
Lágrimas en los cristales
melodías de metales
suspiros de mazapán.

Llueve:
Madrugadas de desvelos
cortinas grises de cielo
auroras de ti y de mi.

Llueve:
Un arco iris de agua
un arpa de lluvia y calma
un espacio azul de mar.

Llueve:
Un manto de terciopelo
pupilas de cieve fría
por este jueves de enero.


Luis Pastor

Amores




Amores se van marchando
como las olas del mar,
amores los tienen todos
pero quién los sabe cuidar.

El amor es una barca
con dos remos en el mar,
un remo aprietan mis manos
el otro lo mueve el azar.

Quién no escribió un poema
huyendo de la soledad,
quién a los quince años
no dejó su cuerpo abrazar,

y quién cuando la vida se apaga
y las manos tiemblan ya,
quién no buscó ese recuerdo
de una barca naufragar.

Amores se vuelven viejos
antes de empezar a amar,
porque el amor es un niño
que hay que enseñar a andar.

El amor es como tierra
que hay que arar y sembrar,
míralo al caer la tarde
que no lo vengan a pisar.


Mari Trini (Programa de Discópolis de RNE-Radio 3 en homenaje).


(In memoriam)

miércoles, abril 29, 2009

Alevosía




Más que amor, lo que siento por ti.
es el mal del animal,
no la terquedad del jabalí,
ni la furia del chacal...
Es el alma que se encela
con instinto criminal,
es amar, hasta que duela,
como un golpe de puñal...
ay, amor, ay, dolor...
Yo te quiero con alevosía...

Necesito confundir tu piel
con el frío del metal,
0 tal vez con el destello cruel
de un fragmento de cristal...
Quiero que tus sentimientos
sean puro mineral,
polvo de cometa al viento
del espacio sideral...
ay, amor, ay, dolor...
yo te quiero con alevosía...

Nada envidio a la voracidad
de tu amante más letal,
ella espera tu fatalidad,
yo pretendo lo inmortal,
el espíritu que habita
tu belleza más carnal,
esa luz que resucita
el pecado original...
ay, amor, ay, dolor. .
yo te quiero con alevosía...


Luis Eduardo Aute

domingo, abril 26, 2009

Resumiendo




Resumiendo, que tengo un cajón de la firma Pandora,
treinta y siete chansons, c’est a dire, una y media por hora,
sin contar los sonetos, las coplas, los epistolarios,
los tinteros borrachos de tinta que ordeño a diario.
Nos tocaba crecer y crecimos, vaya si crecimos,
cada vez con más dudas, más viejos, más sabios, más primos,
pero todo se acaba, ya es hora de decirte ciao,
me ha citado la luna en Corrientes esquina Callao.
Resumiendo,
sabes dónde estoy,
resumiendo,
si me llamas voy,
resumiendo,
no me hagas hablar.
Resumiendo, esto no es un arreglo floral por tu santo,
solo sombras que en noches de insomnio me alfombran el canto,
sobre nuestras cabezas silbaban calumnias, payolas,
mano a mano las fuimos driblando a puertita gayola.
Hace siglos que quiero enviarte palomas de humo,
antes de que carcoma el invierno la culpa que asumo,
ten a bien recibir de mi parte un abrazo de amigo,
cuando estalle la guerra estaré en la trinchera contigo.
Resumiendo,
sin voto y sin voz,
resumiendo,
que se pasa el arroz,
resumiendo,
dos bises y amén.
Resumiendo que tengo un cajón de la firma Pandora…
Resumiendo,
que te tengo ley,
resumiendo,
y nos dieron las seis,
resumiendo,
sin exagerar.
Una noche te vimos con Tola bajar la escalera,
yo rompía una copa y Javier destrozaba la hoguera.
Resumiendo,
Que me grita el escenario ven,
resumiendo,
pido un empujón, no te das cuen,
resumiendo,
que vomito con la televisión,
resumiendo,
me hace falta un polvo un buen rock and roll,
resumiendo,
nos veremos cuando se ponga el sol…


Joaquín Sabina

viernes, abril 24, 2009

Marieta


Y yo que fui a rondarle
la otra noche a Marieta
la bella, la traidora
había ido a escuchar a Alfredo Krahus.
Y yo con mi canción
como un gilipollas, madre.
Y yo con mi canción
como un gilipollas.

Y entré con el salero
al comedor de Marieta
la bella, la traidora
ya estaba acabando el flan.
Y yo allí con la sal
como un gilipollas, madre.
Y yo allí con la sal
como un gilipollas.

Y cuando por su santo
le compré una bicicleta
la bella, la traidora
ya se había agenciado un Rolls.
Pegado al manillar
hice el gilipollas, madre.
Pegado al manillar
hice el gilipollas.

Y le llevé una orquídea
a nuestra cita en la Glorieta
la bella se besaba con un chulo
y apoyada en un farol.
Y yo allí con mi flor
como un gilipollas, madre.
Y yo allí con mi flor
como un gilipollas.

Y cuando ya por fin
fui a degollar a Marieta
la bella, la traidora
de un soponcio
se me había muerto ya.
Y yo con mi puñal
como un gilipollas, madre.
Y yo con mi puñal
como un gilipollas.

Y lúgubre corrí
al funeral de Marieta.
A la bella, la traidora
le dio por resucitar.
Y yo con mi corona
hice el gilipollas, madre.
Y yo con mi corona
hice el gilipollas.


Javier Krahe

jueves, abril 23, 2009

La canción más hermosa del mundo




Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda,
medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda,
una hispano olivetti con caries, un tren con retraso,
un carné del Atleti, una cara de culo de vaso,

un colegio de pago, un compás, una mesa camilla,
una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla,
una bici diabética, un cúmulo, un cirro, un strato,
un camello del rey Baltasar, una gata sin gato,

mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero,
mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros,
mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas,
el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa.

Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera,
una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera,
no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.

Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante,

al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos.

Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes,
dando clases en una academia de cantos de cisne,
con Simón de Cirene hice un tour por el monte Calvario,
¿qué harías tú si Adelita se fuera con un comisario?

Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera,
si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera,
heredé una botella de ron de un clochard moribundo,
olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo.

Nunca pude cantar de un tirón
la canción de las babas del mar, del relámpago en vena,
de las lágrimas para llorar cuando valga la pena,
de la página encinta en el vientre de un bloc trotamundos,
de la gota de tinta en el himno de los iracundos.

Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.


Joaquín Sabina

No me importa nada


Tú juegas a quererme,
yo juego a que te creas que te quiero.
Buscando una coartada,
me das una pasión que yo no espero.
Y no me importa nada.

Tú juega a engañarme,
yo juego a que te creas que te creo.
Eschucho tus bobadas
acerca del amor y del deseo.
Y no me importa nada, nada,

que rías o que sueñes
que digas o que hagas.
Y no me importa nada
por mucho que me empeñe.
Estoy jugando y no me importa nada.

Tú juegas a tenerme,
yo juego a que te creas que me tienes.
Serena y confiada
invento las palabras que te hieren.
Y no me importa nada.

Tú juegas a olvidarme,
yo juego a que te creas que me importa.
Conozco la jugada
sé manejarme en las distancias cortas.
Y no me importa nada, nada,

que rías o que sueñes,
que digas o que hagas.
Y no me importa nada
por mucho que me empeñe,
que digas o que hagas.
Y no me importa nada.

Y no me importa nada
que rías o que sueñes,
que digas o que hagas.

Y no me importa nada
que tomes o que dejes,
que vengas o que vayas.

Y no me importa nada
que subas o que bajes,
que entres o que salgas.
Y no me importa nada.



Luz Casal

Piensa en mí




Si tienes un hondo penar, piensa en mí…
Si tienes ganas de llorar, piensa en mí...
Ya ves que venero tu imagen divina,
tu párvula boca que siendo tan niña
me enseñó a pecar.

Piensa en mí cuando sufras, cuando llores,
también piensa en mí, cuando quieras
quitarme la vida, no la quiero para nada,
para nada me sirve sin ti.

Piensa en mí cuando sufras, cuando llores,
también piensa en mí, cuando quieras
quitarme la vida, no la quiero para nada,
para nada me sirve sin ti.

Piensa en mí cuando sufras, cuando llores,
también piensa en mí, cuando quieras
quitarme la vida, no la quiero para nada,
para nada me sirve sin ti.

Pedro Guerra

Sólo pienso en ti




Ella fue a nacer,
en una fría sala de hospital.
Cuando vio la luz,
su frente se quebró como el cristal.
Porque entre los dedos a su padre
como un pez se le escurrió.
Hace un mes cumplió los veintiséis.
Sólo pienso en ti

Hey, sólo pienso en ti.
Juntos de la mano
se les ve por el jardín,
no puede haber nadie en este mundo tan feliz.
Hey, sólo pienso en ti

El nació de pie
le fueron a parir entre algodón.
Su padre pensó
que aquello era un castigo del señor.
Le buscó un lugar para olvidarlo
y siendo niño lo internó.
Pronto cumplirá los treinta y tres.
Sólo pienso en ti

Hey, sólo pienso en ti...

En el comedor
se sientan separados a comer.
Si se miran bien
les corren mil hormigas por los pies.
Ella le regala alguna flor
y él le dibuja en un papel
algo parecido a un corazón.
Sólo pienso en ti

Hey, sólo pienso en ti...


Víctor Manuel y Pablo Milanés