domingo, diciembre 24, 2006

19 días y 500 noches




Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un güisqui on the rocks,
en vez de fingir,
o estrellarme una copa de celos,
le dio por reír.
De pronto me vi,
como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo.
Me dejó un neceser con agravios,
la miel en los labios
y escarcha en el pelo.

Tenían razón
mis amantes
en eso de que antes
el malo era yo,
con una excepción:
esta vez,
yo quería quererla querer
y ella no.
Así que se fue,
me dejó el corazón
en los huesos
y yo de rodillas.
Desde el taxi,
y haciendo un exceso,
me tiró dos besos...
uno por mejilla.

Y regresé
a la maldición
del cajón sin su ropa,
a la perdición
de los bares de copas,
a las cenicientas
de saldo y esquina,
y, por esas ventas
del fino Laína,
pagando las cuentas
de gente sin alma
que pierde la calma
con la cocaína,
volviéndome loco,
derrochando
la bolsa y la vida
la fui, poco a poco,
dando por perdida.

Y eso que yo,
para no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que tardé en aprender
a olvidarla, diecinueve días
y quinientas noches.

Dijo hola y adiós,
y el portazo sonó
como un signo de interrogación,
sospecho que así,
se vengaba, a través del olvido,
Cupido de mí.
No, no pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar
porque ya no le importa...
siempre tuvo la frente muy alta,
la lengua muy larga
y la falda muy corta.

Me abandonó,
como se abandonan
los zapatos viejos,
destrozó el cristal
de mis gafas de lejos,
sacó del espejo
su vivo retrato,
y fui tan torero,
por los callejones
del juego y el vino,
que ayer el portero,
me echó del casino
de Torrelodones.
Qué pena tan grande,
negaría el Santo Sacramento,
en el mismo momento
que ella me lo mande.


Joaquín Sabina

Una rosa es una rosa




Es por culpa de una hembra
que me estoy volviendo loco.
No puedo vivir sin ella,
pero con ella tampoco.

Y si de este mal de amores
yo me fuera pa la tumba,
a mi no me mandéis flores,
que como dice esta rumba:

Quise cortar la flor
más tierna del rosal,
pensando que de amor
no me podría pinchar,
y mientras me pinchaba
me enseñó una cosa
que una rosa es una rosa es una rosa...

Y cuando abrí la mano
y la dejé caer
rompieron a sangrar
las llagas en mi piel
y con sus pétalos
me las curó mimosa
que una rosa es una rosa es una rosa...

Pero cuanto más me cura,
al ratito más me escuece,
porque amar es el empiece
de la palabra amargura.

Una mentira y un credo
por cada espina del tallo,
que injertándose en los dedos
una rosa es un rosario.

Quise cortar la flor
más tierna del rosal,
pensando que de amor
no me podría pinchar,
y mientras me pinchaba
me enseñó una cosa
que una rosa es una rosa es una rosa...

Y cuando abrí la mano
y la dejé caer
rompieron a sangrar
las llagas en mi piel
y con sus pétalos
me las curó mimosa
que una rosa es una rosa es una rosa...


Mecano

A quién le importa




La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo.
Que más me da
si soy distinta a ellos
no soy de nadie,
no tengo dueño.
Yo sé que me critican
me consta que me odian
la envidia les corroe
mi vida les agobia.
¿Por qué será?
Yo no tengo la culpa
mi circunstancia les insulta.
Mi destino es el que yo decido
el que yo elijo para mí.
¿A quién le importa lo que yo haga?
¿A quién le importa lo que yo diga?
Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré.
¿A quién le importa lo que yo haga?
¿A quién le importa lo que yo diga?
Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré.
Quizá la culpa es mía
por no seguir la norma,
ya es demasiado tarde
para cambiar ahora.
Me mantendré
firme en mis convicciones,
reforzaré mis posiciones.
Mi destino es el que yo decido
el que yo elijo para mí.
¿A quién le importa lo que yo haga?
¿A quién le importa lo que yo diga?
Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré.
¿A quién le importa lo que yo haga?
¿A quién le importa lo que yo diga?
Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré.
¿A quién le importa lo que yo haga?
¿A quién le importa lo que yo diga?
Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré.


Fangoria

Hoy no me puedo levantar




Hoy no me puedo levantar
el fin de semana me dejó fatal
toda la noche sin dormir
bebiendo, fumando y sin parar de reir.

Hoy no me puedo levantar
nada me puede hacer andar
no sé qué es lo que voy a hacer
me duelen las piernas, me duelen los brazos
me duelen los ojos, me duelen las manos.

Hoy no me puedo concentrar
tengo la cabeza para reventar
es la resaca del champán
burbujas que suben y después se van.

Hoy no me levanto estoy que no ando
hoy me quedo en casa guardando la cama
hay que ir al trabajo, no me da la gana
me duelen las piernas, me duelen los brazos
me duelen los ojos, me duelen las manos.

Hoy no me puedo levantar
nada me puede hacer andar


Mecano



Explotación didáctica (Marisol Rodríguez)

Qué hace una chica como tú en un sitio como este




Qué hace una chica como tú
en un sitio como este,
qué clase de aventura
has venido a buscar.

Los años te delatan nena,
estás fuera de sitio.
Vas de caza,
¿a quién vas a atrapar?

No utilices tus juegos conmigo.
Mujer fatal, siempre con problemas,
mujer fatal, siempre con problemas.

Qué tienes en los ojos nena,
o es que vas a llorar.
Ya sé que alguien pisó tu orgullo
en un oscuro portal.

No intentes atraparme
he aprendido a volar.

Mujer fatal, siempre con problemas,
mujer fatal, éste no es tu sitio,
mujer fatal, tú eres fatal.


Burning


Loquillo y Los Trogloditas

jueves, diciembre 21, 2006

Pongamos que hablo de Madrid




Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.

Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.

Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.

Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.

El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.

Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid.


Joaquín Sabina


Antonio Flores

martes, diciembre 19, 2006

Pedro Navaja




Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
Con el tumbao que tienen los guapos al caminar
La manos siempre en los bolsillos de su gabán
Pa' que no sepan en cual de ellas lleva el puñal
Usa un sombrero de ala ancha de medio lado
Y zapatillas por si hay problemas salir volao
Lentes oscuros pa' que no sepan que está mirando
Y un diente de oro que cuando ríe se ve brillando
Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer
Va recorriendo la acera entera por quinta vez
Y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
Que el día esta flojo y no hay clientes pa trabajar
Un carro pasa muy despacito por la avenida
No tiene marcas pero tos' saben que es policía
Pedro Navaja las manos siempre dentro el gabán
Mira y sonríe y el diente de oro vuelve a brillar
Mientras camina pasa la vista de esquina a esquina
No se ve un alma está desierta toda la avenida
Cuando de pronto esa mujer sale del zaguán
Y Pedro Navaja aprieta un puño dentro el gabán
Mira pa' un lado mira pa' el otro y no ve a nadie
Y a la carrera pero sin ruido cruza la calle
Y mientras tanto en la otra acera va esa mujer
Refunfuñando pues no hizo pesos con qué comer
Mientras camina del viejo abrigo saca un revólver esa mujer
Y va a guardarlo en su cartera pa que no estorbe
Un treinta y ocho Smith & Wesson del especial
Que carga encima pa' que la libre de todo mal
Y Pedro Navaja puñal en mano le fue pa' encima
El diente de oro iba alumbrando cual avenida quiso facil
Mientras reía el puñal le hundia sin compasión
Cuando de pronto sonó un disparo como un cañón
Y Pedro Navaja cayó en la acera mientras veía a esa mujer
Que revólver en mano y de muerte herida a él le decía
Yo que pensaba hoy no es mi día estoy salá'
Pero Pedro Navaja tú estás peor tu estás en ná'
Y créanme gente que aunque hubo ruido nadie salió
No hubo curiosos no hubo preguntas nadie lloró
Sólo un borracho con los dos cuerpos se tropezó
Cogió el revólver el puñal los pesos y se marchó
Y tropezando se fue cantando desafinao
El coro que aquí les traje dirá el mensaje de mi canción
La vida te da sorpresas sorpresas te da la vida ay dios
Coro :
La vida te da sorpresas sorpresas te da la vida ay dios
Pregones :
Pedro Navaja matón de esquina quien a hierro mata a hierro termina
Valiente pescador mal anzuelo que tiraste que en vez de una sardina
un tiburón engachaste
Ocho millones de historias tiene la ciudad de Nueva York
Como decía mi abuelita el que el último ríe se ríe mejor
Cuando lo manda el destino no lo cambia ni el más bravo si naciste pa'
martillo del cielo te caen los clavos
En barrio de guapo cuidao en la acera cuidao cámara que el que no corre vuela
Como en una novela de Kafka el borracho dobló por el callejón

En la ciudad de Nueva York dos personas fueron encontradas muertos
esta madrugada los cuerpos sin vida de Pedro Navaja...

Rubén Blades


Orquesta Platería



Explotación didáctica (Agustín Yagüe)

Nada sabe tan dulce




Nada sabe tan dulce como su boca,
me transporta a una nube
cuando me toca
la estela de su cuerpo te abre camino
como una antorcha
tempestades desata mientras escapa sobre
su escoba.

Nada sabe tan dulce como su boca,
tan sólo alguna cosa que no se nombra
algunas veces paso por el
mercado y le traigo rosas
o la miro despacio de arriba abajo y se
van las horas.

No soy un héroe lo sé
es fácil como pueden ver
colgarse con esa mujer
pisar por donde pone el pie.
¿Qué podría contar que no imaginéis?
mi patria mi bandera mi segunda piel
el lugar donde quiero volver: su boca...

Nada sabe tan dulce como su boca
te regala alegría si no te sobra
tiene bien señalado
su territorio como una loba
y adentro los amigos que le recuerdan
que no está sola.


Víctor Manuel

Resistiré




Cuando pierda todas las partidas,
cuando duerma con la soledad,
cuando se me cierren las salidas,
y la noche no me deje en paz.

Cuando sienta miedo del silencio,
cuando cueste mantenerse en pie,
cuando se rebelen los recuerdos,
y me pongan contra la pared.

Resistiré erguido frente a todo,
me volveré de hierro para endurecer la piel,
y aunque los vientos de la vida soplen fuerte,
soy como el junco que se dobla pero siempre
sigue en pie.

Resistiré
para seguir viviendo.
Soportaré los golpes
y jamás me rendiré.
Y aunque los sueños
se me rompan en pedazos,
resistiré.

Cuando el mundo pierda toda magia,
cuando mi enemigo sea yo,
cuando me apuñale la nostalgia,
y no reconozca ni mi voz.

Cuando me amenace la locura,
cuando mi moneda salga cruz,
cuando el diablo pase la factura,
o sí alguna vez me faltas tú.

Resistiré erguido frente a todo,
me volveré de hierro para endurecer la piel,
y aunque los vientos de la vida soplen fuerte,
soy como el junco que se dobla pero siempre
sigue en pie.

Resistiré
para seguir viviendo.
Soportaré los golpes
y jamás me rendiré,
y aunque los sueños
se me rompan en pedazos,
resistiré.


Dúo Dinámico

lunes, diciembre 18, 2006

La tormenta


Yo tuve un gran amor durante un chaparrón
y sentí aquella vez tan intensa pasión
que ahora el buen tiempo me da asco
cuando el cielo está azul no lo puedo ni ver
que se nuble ya el sol, que se ponga a llover,
que caiga pronto otro chubasco.

Confirmando el refrán una noche de abril
la tormenta estalló, mi vecina febril
asustada con tanto trueno
brincó en un santiamén del lecho en camisón
y se vino hacia mí pidiendo protección.
- Auxílieme usted, sea bueno.

Ábrame por piedad que estoy sola y no sé
si podré resistir, mi marido se fue
pues tiene entre otros muchos fallos
que en las noches así abandona el hogar
por la triste razón de que va a trabajar,
es vendedor de pararrayos -

Bendiciendo al genial Franklin por su invención
en mis brazos le di curso a su petición
y luego el amor hizo el resto
mira tú que instalar pararrayos por ahí
y olvidarte poner en tu casa, caray
cometiste un error funesto.

Varias horas después, cuando al fin escampó
ella se hubo de ir, pero antes me citó
para la próxima tormenta
- mi esposo va a llegar y si en casa no estoy
se me va a resfriar, así que ya me voy,
a secarle la gabardina -

Desde entonces jamás he dejado el balcón
no hago más que poner la máxima atención
en cirros, cúmulos y estratos
la menor nube gris me colma de placer
aunque a decir verdad sé que no han de volver
tan torrenciales arrebatos.

A base de vender palitos de metal
su marido reunió un pingue capital
y se hizo multimillonario y a vivir la llevó
a un imbécil país donde si se oye llover
será porque haga pis
algún niño del vecindario.

Ojalá mi canción llegue al Sahara aquel
a decirle que yo le seré siempre fiel
que la llevo dentro del alma
que aunque sople el Simún
con seca realidad un día nos va a reunir una gran tempestad
tras la que no vendrá la calma.


Javier Krahe


Alberto Pérez

Un burdo rumor




No sé tus escalas, por lo tanto eres muy dueña,
de ir por ahí diciendo que la tengo muy pequeña.
No está a su tamaño, en honor a la verdad
fuera de la ley de la relatividad.
Y, aunque en rigor
no es mejor
por ser mayor o menor,
ciertamente es un burdo rumor.

Pero como veo que por ser tú tan cotilla
va de boca en boca y es la comidilla,
en vez de esconderla como haría el avestruz,
tomo mis medidas, hágase la luz.
Y, aunque en rigor
no es mejor
por ser mayor o menor,
una encuesta he hecho a mi alrededor.

Trece interesadas respondieron a esta encuesta,
de la cuales una no sabe / no contesta.
¿Y en la otras doce? División como veréis:
se me puso en contra la mitad, es decir, seis.
Y, aunque en rigor
no es mejor
por ser mayor o menor,
otras seis francamente a favor.

Y si hubo reproches fueron, en resumen,
por su rendimiento, no por su volumen.
Y las alabanzas que también hubo un montón,
hay que atribuirlas a una cuarta dimensión.
Y, aunque en rigor
no es mejor
por ser mayor o menor,
a que a veces soy muy cumplidor.

Mi mujer incluso dijo "aunque prefiero,
como tú ya sabes, la del jardinero,
por si te interesa, pon que estáis a la par,
sólo que la suya es mucho menos familiar.
Y, aunque en rigor
no es mejor
por ser mayor o menor,
nunca olvida cortarme una flor".

Es mísero, sórdido, y aún diría tétrico,
someterlo todo al sistema métrico.
No estés con la regla más de lo que es natural,
te aseguro chica que eso puede ser fatal.
Y, aunque en rigor
no es peor
por ser mayor o menor,
yo, que tú, consultaba al doctor
López Ibor.


Javier Krahe


Santiago Segura

Dónde se habrá metido esta mujer




Cuando pienso que son ya las once y pico
yo que ceno lo más tarde a las diez...
¿Cómo diablos se fríe un huevo frito?
¿dónde se habrá metido esta mujer?

La vecina me dice que no sabe
y mi suegra tampoco desde ayer.
No son horas de que ande por las calles.
¿Dónde se habrá metido esta mujer?

Yo le iba a contar lo de García,
y de cómo le he parado los pies...
lo del bulto que tengo en la rodilla...
¿Dónde se habrá metido esta mujer?

Qué hace aquí este montón de ropa sucia,
le compré lavadora y para qué...
Estas cosas me irritan, no me gustan.
¿Dónde se habrá metido esta mujer?

Mi camisa aún está toda arrugada,
y mañana me la tengo que poner.
¡Pues la plancha, aunque le den las tantas!
¿Dónde se habrá metido esta mujer?

Va a haber bronca, esta noche va a haber bronca.
Me cabrea, hoy tenía ganas de...
pues después de la bronca... ¿pero dónde,
dónde se habrá metido esta mujer?

¡Pero bueno, si falta una maleta...
la de piel, para colmo la de piel!
¿Para qué la querrá la imbecil ésta?
¿Dónde se habrá metido esta mujer?
¿Dónde se habrá metido esta mujer?



Javier Krahe


Julián Hernández

El topo


El topo dijo: ¡qué caray
siempre viviendo bajo tierra
sin darme una vuelta por ahí,
ni que estuvieramos en guerra!
La vida pasa sin color
por este oscuro laberinto,
voy a salir al exterior
a ver si veo algo distinto.

Así, este topo que jamás
vio más allá de sus narices,
que conoció todo lo más
una patata y tres lombrices,
diciendo "chao, hay que vivir"
a su mundillo subterráneo
salió dispuesto a descubrir
de nuevo el mar Mediterráneo.

Acababa de anochecer
cuando emergió de su recinto
y había que reconocer
que aquello no era muy distinto.
Y, sin embargo, al animal
le pareció tan deslumbrante
que le irritaba el lagrimal
la luna en su cuarto menguante.

"Yo nunca he visto ni un farol,
yo siempre he estado en la penumbra,
ahora que veo este gran sol
la vista no se me acostumbra",
el topo dijo. Y se volvió
corriendo para su topera
de donde nunca mas salió.
¡Ay, qué vida tan puñetera!


Javier Krahe

Yolanda


Esto no puede ser no más que una canción
quisiera fuera una declaración de amor
romántica sin reparar en formas tales
que pongan freno a lo que siento ahora a raudales
te amo, te amo
eternamente te amo.

Si me faltaras no voy a morirme
si he de morir quiero que sea contigo
mi soledad se siente acompañada
por eso a veces sé que necesito
tu mano, tu mano
eternamente tu mano.

Cuando te vi sabía que era cierto
este temor de hallarme descubierto
tú me desnudas con siete razones
me abres el pecho siempre que me colmas
de amores, de amores
eternamente de amores.

Si alguna vez me siento derrotado
renuncio a ver el sol cada mañana
rezando el credo que me has enseñado
miro tu cara y digo en la ventana
Yolanda, Yolanda
eternamente Yolanda.

Yolanda, eternamente Yolanda
eternamente Yolanda.


Pablo Milanés

Al alba


Si te dijera, amor mío,
que temo a la madrugada,
no sé que estrellas son éstas
que hieren como amenazas
ni sé qué sangra la luna
al filo de su guadaña.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.

Los hijos que no tuvimos
se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores,
parece que adivinaran
que el día que se avecina
viene con hambre atrasada.

Miles de buitres callados
van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío,
esta silenciosa danza,
maldito baile de muertos,
pólvora de la mañana.


Luis Eduardo Aute


Rosa León


José Mercé

domingo, diciembre 17, 2006

Rabo de nube




Si me dijeran: pide un deseo
preferiría un rabo de nube
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube
un barredor de tristezas
un aguacero en venganza
que cuando escampe
parezca nuestra esperanza.

Si me dijeran: pide un deseo
preferiría un rabo de nube
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube
un barredor de tristezas
un aguacero en venganza
que cuando escampe
parezca nuestra esperanza.

Un barredor de tristeza
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.


Silvio Rodríguez

Un ramito de violetas






Era feliz en su matrimonio
aunque su marido era el mismo demonio,
tenía el hombre un poco de mal genio
y ella se quejaba de que nunca fue tierno.
Desde hace ya más de tres años
recibe cartas de un extraño,
cartas llenas de poesía,
que le han devuelto la alegría.

Quién la escribía versos dime quién era.
Quién la mandaba flores por primavera.
Quién cada nueve de noviembre,
como siempre sin tarjeta,
la mandaba un ramito de violetas.

A veces sueña y se imagina
cómo será aquel que tanto la estima:
sería un hombre más bien de pelo cano,
sonrisa abierta y ternura en las manos.
No sabe quién sufre en silencio
quién puede ser su amor secreto.
Y vive así, de día en día,
con la ilusión de ser querida.

Quién la escribía versos dime quién era.
Quién la mandaba flores por primavera.
Quién cada nueve de noviembre,
como siempre sin tarjeta,
la mandaba un ramito de violetas.

Y cada tarde al volver su esposo
cansado del trabajo la mira de reojo.
No dice nada porque lo sabe todo.
Sabe que es feliz así, de cualquier modo.
Porque él es quien la escribe versos,
él, su amante, su amor secreto,
y ella que no sabe nada
mira a su marido y luego calla.

Quién la escribía versos dime quién era.
Quién la mandaba flores por primavera.
Quién cada nueve de noviembre,
como siempre sin tarjeta,
la mandaba un ramito de violetas.


Cecilia

Víctor Manuel y Pablo Milanés

Zalo Reyes

Gian Franco Pagliaro

Sole Giménez

María Jiménez

Pastora Soler

Estrella Morente


* la: en lugar de le, denominado LAÍSMO.

Explotación didáctica (Violeta de la Jara)

Contamíname




Cuéntame el cuento del árbol dátil de los desiertos,
de las mezquitas de tus abuelos.
Dame los ritmos de las darbucas y los secretos
que hay en los libros que yo no leo.

Contamíname, pero no con el humo que asfixia el aire,
ven,pero sí con tus ojos y con tus bailes
ven, pero no con la rabia y los malos sueños
ven, pero sí con los labios que anuncian besos.

Contamíname, mézclate conmigo
que bajo mi rama tendrás abrigo.

Cuéntame el cuento de las cadenas que te trajeron,
de los tratados y los viajeros,
Dame los ritmos de los tambores y los voceros
del barrio antiguo y del barrio nuevo.

Contamíname, pero no con el humo que asfixia el aire,
ven, pero sí con tus ojos y con tus bailes
ven, pero no con la rabia y los malos sueños
ven, pero sí con los labios que anuncian besos.

Contamíname, mézclate conmigo
que bajo mi rama tendrás abrigo.

Cuéntame el cuento de los que nunca se descubrieron,
del río verde y de los boleros.
Dame los ritmos de los buzukis los ojos negros
la danza inquieta del hechicero.

Contamíname, pero no con el humo que asfixia el aire,
ven, pero sí con tus ojos y con tus bailes
ven, pero no con la rabia y los malos sueños
ven, pero sí con los labios que anuncian besos.

Contamíname, mézclate conmigo
que bajo mi rama tendrás abrigo.


Ana Belén / Víctor Manuel y el grupo SAF

Y nos dieron las diez




Fue en un pueblo con mar
una noche después de un concierto:
tú reinabas detrás
de la barra del único bar que vimos abierto.

"Cántame una canción
al oído y te pongo un cubata"
"Con una condición:
que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata"
Loco por conocer
los secretos de tu dormitorio
esa noche canté
al piano del amanecer todo mi repertorio.

Los clientes del bar
uno a uno se fueron marchando.
Tú saliste a cerrar,
yo me dije:
"cuidado chaval te estás enamorando".
Luego todo pasó
de repente, tu dedo en mi espalda
dibujó un corazón
y mi mano le correspondió debajo de tu falda.
Caminito al hostal
nos besamos en cada farola.
Era un pueblo con mar,
yo quería dormir contigo y tú no querías dormir sola...

Y nos dieron las diez y las once,
las doce y la una y las dos y las tres
y desnudos al anochecer nos encontró la luna.

Nos dijimos adiós,
ojalá que volvamos a vernos.
El verano acabó,
el otoño duró lo que tarda en llegar el invierno,
y a tu pueblo el azar
otra vez, el verano siguiente
me llevó, y al final
del concierto me puse a buscar tu cara entre la gente.
Y no hallé quien de ti
me dijera ni media palabra,
parecía como si
me quisiera gastar el destino una broma macabra.

No había nadie detrás
de la barra del otro verano.
Y en lugar de tu bar
me encontré una sucursal del banco Hispano Americano.
Tu memoria vengué
a pedradas contra los cristales,
"Sé que no lo soñé"
protestaba mientras me esposaban los municipales".
En mi declaración
alegué que llevaba tres copas
y empecé esta canción
en el cuarto donde aquella vez te quitaba la ropa.

Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al anochecer nos encontró la luna.


Joaquín Sabina



Explotación didáctica (Violeta Ruiz Arcas)
Explotación didáctica (Virginia Rapún)

El unicornio




Mi unicornio azul ayer se me perdió,
pastando lo dejé y desapareció.
Cualquier información bien la voy a pagar.
Las flores que dejó
no me han querido hablar.
Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
no sé si se me fue,
no sé si extravió,
y yo no tengo más
que un unicornio azul.
Si alguien sabe de él,
le ruego información,
cien mil o un millón yo pagaré.
Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
...se fue.

Mi unicornio y yo
hicimos amistad,
un poco con amor,
un poco con verdad.
Con su cuerno de añil
pescaba una canción,
saberla compartir
era su vocación.

Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
y puede parecer
acaso una obsesión,
pero no tengo más
que un unicornio azul
y aunque tuviera dos
yo sólo quiero aquel.
Cualquier información
la pagaré.

Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
...se fue.


Silvio Rodríguez

En el muelle de San Blas




Ella despidió a su amor
el partió en un barco en el muelle
de San Blas
El juró que volvería y empapada en llanto
ella juró que esperaría
miles de lunas de lunas pasaron
y siempre ella estaba en el muelle, esperando
muchas tardes se anidaron
se anidaron en su pelo y en sus labios.

Llevaba el mismo vestido
y por si el volviera no se fuera a equivocar
los cangrejos le mordían
sus ropajes, su tristeza y su ilusión
y el tiempo se escurrió
y sus ojos se le llenaron de amaneceres
y del mar se enamoró
y su cuerpo se enraizó en el muelle.

Sola, sola, en el olvido
sola, sola con su espíritu
sola, sola con su amor el mar
sola, en el muelle de San Blas.

Su cabello se blanqueó
pero ningún barco a su amor le devolvía
y en el pueblo le decían
le decían la loca del muelle de San Blas
y una tarde de abril
la intentaron trasladar al manicomio
nadie la pudo arrancar
y del mar nunca jamás la separaron.

Sola, sola, en el olvido
sola, sola con su espíritu
sola, sola con su amor el mar
sola, en el muelle de San Blas.

Sola, sola se quedó.


Maná



Explotación didáctica (Lucía Sánchez y Agapito Floriano)

Labios compartidos




Amor mío, si estoy debajo del vaivén de tus piernas,
si estoy hundido en un vaivén de caderas,
esto es el cielo, es mi cielo.

Amor fugado, me tomas, me dejas, me exprimes y me tiras a un lado,
te vas a otros cielos y regresas como los colibrís.
Me tienes como un perro a tus pies.

Otra vez mi boca insensata, vuelve a caer en tu piel,
vuelve a mí tu boca y provoca,
vuelvo a caer, de tus pechos en tu par de pies.

Labios compartidos, labios divididos, mi amor,
yo no puedo compartir tus labios,
que comparto el engaño, y comparto mis días, y el dolor.
Ya no puedo compartir tus labios,
oooh amor, oooh amor..compartido.

Amor mutante, amigos con derecho y sin derecho de tenerte siempre,
y siempre tengo que esperar paciente,
el pedazo que me toca de ti.
Relámpagos de alcohol, las voces solas lloran en el sol.
Eh mi boca en llamas torturada
te desnudas ángel hada luego te vas.

Otra vez mi boca insensata, vuelve a caer en tu piel de miel
vuelve a mí tu boca, duele,
vuelvo a caer, en tus pechos en tu par de pies.

Labios compartidos , labios divididos, mi amor,
yo no puedo compartir tus labios,
que comparto el engaño y comparto mis días, y el dolor.
Ya no puedo compartir tus labios,
que me parta un rayo,
que me entierre el olvido, mi amor,
pero no puedo más compartir tus labios,
compartir tus besos, labios compartidos.

Te amo con toda mi fe sin medida
te amo aunque estés compartida
tus labios tienen el control.

Te amo con toda mi fe sin medida
te amo aunque estés compartida
y sigues tú con el control.


Maná

El desaparecido




Me llaman el desaparecido,
cuando llega ya se ha ido,
volando vengo, volando voy,
deprisa, deprisa, rumbo perdido,
cuando me buscan nunca estoy,
cuando me encuentran yo no soy,
el que está enfrente porque ya
me fui corriendo más allá.

Me dicen el desaparecido,
fantasma que nunca está.
Me dicen el desagradecido,
pero esa no es la verdad.
Yo llevo en el cuerpo un dolor
que no me deja respirar,
llevo en el cuerpo una condena
que siempre me echa a caminar.

Me dicen el desaparecido
que cuando llega ya se ha ido,
volando vengo, volando voy,
deprisa, deprisa, rumbo perdido.

Me dicen el desaparecido,
fantasma que nunca está.
Me dicen el desagradecido,
pero esa no es la verdad.
Yo llevo en el cuerpo un motor,
que nunca deja de rolar,
llevo en el alma un camino
destinado a nunca llegar.

Cuando me buscan nunca estoy,
cuando me encuentran yo no soy,
el que está enfrente porque ya
me fui corriendo más allá.

Me dicen el desaparecido,
cuando llega ya se ha ido,
volando vengo, volando voy,
deprisa, deprisa, rumbo perdido

Perdido en el siglo,
perdido en el siglo,
siglo veinte
rumbo al veintiuno...

Me dicen el desaparecido,
fantasma que nunca está.
Me dicen el desagradecido,
pero esa no es la verdad.
Yo llevo en el cuerpo un motor,
que nunca deja de rolar,
llevo en el alma un camino
destinado a nunca llegar.

Me llaman el desaparecido,
cuando llega ya se ha ido,
volando vengo, volando voy,
deprisa, deprisa, rumbo perdido.

Manu Chao

Me gustas tú




Te lo dije bien clarito.
Permanece a la escucha.
Permanece a la escucha.
12 de la noche en La Habana, Cuba.
11 de la noche en San Salvador, El Salvador.
11 de la noche en Managua, Nicaragua.

Me gustan los aviones, me gustas tú.
Me gusta viajar, me gustas tú.
Me gusta la mañana, me gustas tú.
Me gusta el viento, me gustas tú.
Me gusta soñar, me gustas tú.
Me gusta la mar, me gustas tú.
Que voy a hacer
je ne sais pas.
Que voy a hacer
je ne sais plus.
Que voy a hacer
je suis perdu.
Que horas son, mi corazón.
Me gusta la moto, me gustas tú.
Me gusta correr, me gustas tú.
Me gusta la lluvia, me gustas tú.
Me gusta volver, me gustas tú.
Me gusta marihuana, me gustas tú.
Me gusta colombiana, me gustas tú.
Me gusta la montaña, me gustas tú.
Me gusta la noche, me gustas tú.
Que voy a hacer,
je ne sais pas.
Que voy a hacer
je ne sais plus.
Que voy a hacer
je suis perdu.
Que horas son, mi corazón.

Me gusta el fuego, me gustas tú.
Me gusta menear, me gustas tú.
Me gusta la Coruña, me gustas tú.
Me gusta Malasaña, me gustas tú.
Me gusta la castaña, me gustas tú.
Me gusta Guatemala, me gustas tú.
Que voy a hacer
je ne sais pas.
Que voy a hacer
je ne sais plus.
Que voy a hacer
je suis perdu.
Que horas son, mi corazón

4 de la mañana.
A la bi, a la ba, a la bim bom ba.
A la bi, a la ba, a la bim bom ba.
Ob la di, ob la da, ob la di da da.
A la bi, a la ba, a la bim bom ba.

5 de la mañana.
No todo lo que es oro brilla.
Radio reloj.



Manu Chao



Explotación didáctica (Agustín Yagüe)